Condenan a 5 años de prisión a exagente de la DEA que protegía a la mafia italiana

Joseph Bongiovanni utilizó su cargo durante 11 años para encubrir a amigos de la infancia vinculados al narcotráfico; pedía a sus colegas enfocarse en investigar a afroamericanos e hispanos para desviar la atención.

Un juez federal de Nueva York sentenció a cinco años de prisión a Joseph Bongiovanni, un veterano exagente de la Administración de Control de Drogas (DEA), tras ser hallado culpable de múltiples cargos de corrupción. Durante más de una década, Bongiovanni utilizó su placa y recursos oficiales para proteger a una red de narcotraficantes en Buffalo, integrada por amigos de su infancia vinculados a la mafia italoestadounidense.

A sus 61 años, el exagente escuchó una sentencia considerablemente menor a los 15 años que solicitaba la fiscalía. El juez Lawrence J. Vilardo reconoció la complejidad del caso, señalando que, mientras Bongiovanni acumulaba condecoraciones por operativos encubiertos, mantenía un «secreto oscuro» que permitió la expansión de organizaciones criminales con nexos en Nueva York, California y Canadá.

Racismo institucional para encubrir al crimen

Uno de los puntos más graves presentados por la fiscalía fue la manipulación de las prioridades de investigación. Se reveló que Bongiovanni solicitaba abiertamente a sus compañeros de la DEA que dejaran de investigar a sospechosos de origen italiano y que, en su lugar, concentraran sus esfuerzos en personas afroamericanas e hispanas.

Esta táctica no solo reflejaba un sesgo racista, sino que era una estrategia deliberada para evitar que las autoridades se acercaran al Pharoah’s Gentlemen’s Club, un centro de desnudistas propiedad de Peter Gerace Jr., amigo cercano de Bongiovanni y figura ligada tanto a la mafia como a bandas violentas de motociclistas.

Un historial de obstrucción y encubrimiento

El jurado determinó que el exagente incurrió en:

Informes falsos: Redacción de documentos oficiales para despistar a sus colegas.

Filtración de datos: Delación de informantes confidenciales, poniendo en riesgo sus vidas.

Apoyo a la producción de droga: Ayudar a un profesor de secundaria a mantener un negocio ilegal de cultivo de marihuana.

Robo de documentos: Sustracción de archivos sensibles de la agencia para beneficiar a criminales.

La caída de Bongiovanni se suma a una racha de escándalos que han puesto a la DEA bajo el microscopio, con al menos 17 agentes procesados por cargos federales en la última década. El caso también estuvo rodeado de episodios lúgubres, incluyendo el suicidio de un juez implicado y represalias contra testigos mediante la colocación de ratas muertas fuera de sus hogares.

Fuente: Associated Press (AP) | © Redacción NoticiasPV Nayarit

                                                         
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