Habitantes de Bahía de Banderas exponen la carencia de agua potable y el descuido en la imagen urbana, contrastando con la narrativa oficial del Gobierno Municipal.
La gestión de Héctor Santana en Bahía de Banderas enfrenta una fuerte crisis de credibilidad en la localidad de Bucerías. A través de diversas denuncias ciudadanas, los habitantes exponen que la «calidad de excelencia» presumida por el gobierno municipal es inexistente en las llaves de sus hogares, donde el suministro de agua llega apenas dos veces por semana.
El descontento se agudizó durante las celebraciones de las fiestas patronales. Mientras el alcalde compartía mensajes de unión y devoción, los ciudadanos respondieron con crudeza sobre la situación del Oromapas y el estado de abandono de Bucerías. «Es un asco Bucerías, políticos que solo engordan su cartera», y «Santana deja de robar y regrésanos el agua», fueron parte de las reacciones que evidencian la ruptura entre la publicidad oficial y la realidad social.
Los reclamos también alcanzaron los servicios en zonas públicas. En la plaza de Bucerías, se denunció que los baños concesionados cobran cuotas de hasta 20 pesos sin ofrecer el servicio mínimo de agua, lo que ha sido calificado como un abuso solapado por la autoridad. Ante el incremento de robos y la suciedad en las calles en plena temporada turística, los ciudadanos exigen al alcalde abandonar la política de «pan y circo» y enfocarse en la operatividad de los servicios públicos básicos.
Fuente: Denuncia Ciudadana | © Con información de Lorena Moguel








