El organismo internacional publicó una nueva guía global para mejorar la nutrición escolar; advierten que 1 de cada 10 menores ya padece obesidad, superando los índices de desnutrición.
En un esfuerzo por frenar la crisis de salud que afecta a las nuevas generaciones, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó este martes un llamado urgente a los gobiernos del mundo para transformar los comedores escolares en entornos de bienestar. Según el director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, lo que los niños comen en la escuela determina no solo su rendimiento escolar, sino también su riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares en la etapa adulta.
A nivel global, se estima que 466 millones de niños dependen de las comidas escolares, pero la calidad nutricional de estos alimentos sigue siendo una incógnita en muchos países. La nueva directriz de la OMS recomienda por primera vez normas estrictas para limitar el acceso a productos ultraprocesados y aumentar la disponibilidad de frutas, legumbres y granos enteros dentro de los planteles.
El avance de la obesidad infantil
La urgencia de estas medidas radica en una estadística alarmante: por primera vez en la historia, el número de niños con obesidad (188 millones) ha superado al de niños con bajo peso. La OMS advirtió que para este 2026, aproximadamente uno de cada diez menores en edad escolar vive con esta condición, lo que sitúa a las escuelas en la primera línea de defensa contra la malnutrición.
Estrategias de «empujoncito» (Nudging)
Más allá de las prohibiciones, la OMS propone tácticas de diseño conductual para incentivar elecciones sanas, tales como:
Ubicación estratégica: Colocar las frutas y opciones sanas a la vista y alcance de los niños.
Presentación atractiva: Mejorar el empaque y aspecto de los alimentos nutritivos.
Precios preferenciales: Hacer que las opciones saludables sean más económicas que los snacks procesados.
Aunque 104 países ya cuentan con políticas de alimentación escolar, solo 48 han implementado restricciones reales a la publicidad de productos altos en azúcar y sal dentro de las escuelas, un vacío legal que la OMS busca cerrar con asistencia técnica a los Estados miembros.
Fuente: OMS / Europa Press | © Redacción NoticiasPV








