Rescatistas de «Proyecto Rescatando Amor» denuncian que la administración actual de Bahía de Banderas prioriza la imagen pública sobre la urgencia de esterilizaciones y refugios reales. A un año del gobierno de Santana no existe el Centro de Bienestar Animal.
El activismo digital del alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana García, ha generado una ola de indignación entre las asociaciones civiles dedicadas a la protección de la fauna. Mientras el edil utiliza sus plataformas oficiales para «bautizar» a un lobo marino y buscar la interacción de sus seguidores, la realidad para miles de perros y gatos en el municipio es de abandono total y falta de infraestructura básica.
La asociación Proyecto Rescatando Amor lanzó un enérgico reclamo al presidente municipal, señalando que la gestión de Santana García ha caído en la simulación. Denuncian que, a más de un año de haber tomado protesta, el gobierno municipal no ha construido el Centro de Bienestar Animal, una promesa que sigue pendiente mientras el maltrato y la reproducción descontrolada saturan las calles de la región.
La política del «Like» frente a la tragedia animal
El detonante de la crítica fue la reciente orden del alcalde para atender a un lobo marino, acto que fue difundido con bombo y platillo en redes sociales. Sin embargo, diversos grupos de rescatistas señalan que este interés es meramente mediático. «Los animales que sufren todos los días no son noticia, pero son una realidad constante. Pareciera que el tema no es relevante para nadie… ni siquiera para el gobierno si no genera likes», difundieron ciudadanos en comentarios.
Demandas urgentes e ignoradas
Los protectores de animales en Bahía de Banderas aseguran estar cansados de la falta de respuesta y del «tortuguismo» institucional. En su demanda hacia Héctor Santana, enlistaron puntos críticos que no han sido atendidos por su administración:
Castigos inexistentes: Aunque el alcalde presume mano dura en redes, casos graves de maltrato —como animales baleados— quedan en la impunidad sin sanciones reales para los responsables.
Cero programas permanentes: No existen campañas de esterilización gratuita que alcancen a las zonas más vulnerables del municipio.
Abandono a rescatistas: Los refugios independientes operan sin ningún tipo de apoyo gubernamental, cargando con la responsabilidad que le corresponde al Ayuntamiento.
La exigencia es clara: el bienestar animal debe dejar de ser una herramienta de relaciones públicas para convertirse en una prioridad de gobierno. «No buscamos conmiseración, exigimos acción real y un Centro de Bienestar Animal que funcione», sentenció el colectivo, haciendo un llamado a la ciudadanía para que no se deje engañar por la publicidad oficial que busca ocultar la ausencia de resultados tangibles en el municipio.
Fuente: Proyecto Rescatando Amor | © Con información de Lorena Moguel / Redacción NoticiasPV Nayarit








