Un estudio clínico reciente demuestra que restringir la alimentación a una ventana de ocho horas diarias reduce drásticamente la inflamación y el dolor abdominal en personas con este padecimiento gastrointestinal.
Científicos de las universidades de Calgary y Columbia Británica, en Canadá, han revelado un hallazgo que podría cambiar el tratamiento complementario de la enfermedad de Crohn. Según un ensayo clínico publicado este 9 de febrero en la revista Gastroenterology, la práctica del ayuno intermitente —específicamente la alimentación restringida a ocho horas al día— logró reducir en un 40% la frecuencia de las evacuaciones en apenas tres meses.
El estudio, liderado por la Dra. Maitreyi Raman, observó que los pacientes no solo disminuyeron sus visitas al baño, sino que sus dolores abdominales se redujeron a la mitad. A diferencia de otras dietas, los participantes no tuvieron que recortar calorías, sino simplemente ajustar el horario de sus comidas, lo que resultó en una pérdida promedio de 2.5 kilogramos y una mejora significativa en la diversidad de las bacterias intestinales.
Beneficios más allá de la báscula
La investigación destaca que el ayuno intermitente actúa directamente sobre los marcadores de inflamación en la sangre, un factor crítico para quienes padecen esta enfermedad inflamatoria intestinal. Los expertos sugieren que el momento de las comidas juega un papel vital en la regulación del sistema inmunitario y digestivo, ofreciendo una herramienta sostenible y biológica para gestionar el bienestar.
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores subrayan que los pacientes deben consultar a sus especialistas antes de realizar cambios drásticos en su dieta, ya que aún se requieren estudios a mayor escala para garantizar la seguridad a largo plazo de este método en combinación con los medicamentos tradicionales.
Fuente: Revista Gastroenterology / University of Calgary | © Redacción NoticiasPV








