La Profeco advierte que mojar el cascarón elimina su barrera protectora natural, permitiendo que bacterias y contaminantes atraviesen el cascarón poroso hacia el interior.
En su reciente edición de febrero de 2026 de la Revista del Consumidor, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó una alerta sobre una práctica común pero peligrosa en las cocinas mexicanas: lavar el huevo antes de almacenarlo o cocinarlo. Aunque parece una medida de higiene, la dependencia explica que esta acción es contraproducente y puede provocar graves infecciones alimentarias.
El cascarón del huevo posee una membrana invisible llamada cutícula, la cual sella los poros e impide el paso de microorganismos. Al utilizar agua para limpiarlo, esta protección se destruye, dejando el camino libre para que bacterias como la salmonela penetren al interior del alimento. Si el huevo presenta restos de suciedad, la recomendación oficial es retirarlos únicamente con un paño seco justo antes de romper el cascarón para su cocción.
Verdades y mentiras del «superalimento»
Además de las advertencias de manejo, la Profeco aprovechó para derribar mitos nutricionales que persisten entre la población:
Huevo rojo vs. Blanco: Es falso que el color determine el valor nutritivo; la diferencia es puramente genética de la gallina.
El mito del colesterol: Se aclaró que el consumo de huevo no eleva significativamente el colesterol en la sangre de personas sanas, gracias a su equilibrio de grasas saludables.
Huevo crudo: Ingerirlo sin cocinar es un error grave, ya que no solo aumenta el riesgo de infección, sino que el cuerpo no aprovecha igual las proteínas de la clara (albúmina) si no pasan por un proceso de calor.
Consejos para un consumo seguro
Para garantizar la seguridad alimentaria en el hogar, el organismo federal recomienda mantener el producto siempre en refrigeración tras la compra, evitar el consumo de piezas con el cascarón estrellado y cocinarlo completamente. Al ingerir tanto la clara como la yema, se obtiene un perfil nutricional completo que incluye vitaminas A, B, D y E, además de hierro y azufre, elementos vitales para el mantenimiento muscular y la salud general.
Fuente: Revista del Consumidor / PROFECO | © Redacción NoticiasPV









