El vencimiento de patentes y la alta demanda global han disparado la venta de versiones apócrifas; Cofepris advierte sobre daños renales y riesgos de sepsis por productos contaminados.
La obsesión por la pérdida de peso rápida ha abierto una puerta peligrosa en México. Especialistas y organismos internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS), alertan sobre un aumento sin precedentes en la circulación de medicamentos falsificados basados en agonistas del receptor GLP-1. Con el vencimiento de patentes de fármacos populares como Ozempic, el mercado se ha visto invadido por versiones irregulares que ya operan en casi 60 países, con México como uno de los puntos rojos de distribución.
El riesgo de lo «barato»
La diferencia de precios es el principal gancho para los consumidores. Mientras que los fármacos originales oscilan entre los 3 mil y 4 mil pesos, en mercados ilegales, gimnasios y zonas turísticas se ofrecen versiones que van desde los 200 hasta los 500 pesos. Sin embargo, este ahorro puede ser letal: se han detectado lotes fraudulentos que contienen insulina no declarada o contaminantes bacterianos, capaces de provocar hipoglucemias severas, infecciones graves o incluso sepsis.
Cofepris endurece vigilancia
La Cofepris ha sido enfática en los riesgos de la automedicación con semaglutida y liraglutida. El uso sin supervisión médica puede derivar en náuseas crónicas, daño renal, taquicardia y, en casos reportados internacionalmente, posibles cuadros de depresión. Las autoridades advierten que la promoción de estos productos en redes sociales es un foco de infección para el fraude, ya que pronto entrarán al mercado versiones genéricas legítimas de la India a precios muy bajos, lo que hará casi imposible para el ciudadano común distinguir lo real de lo falso.
Fuente: Cofepris | © Redacción NoticiasPV Nayarit









