La organización Cultivando Género alerta que marcas e influencers utilizan algoritmos y datos personales para manipular el consumo de menores, promoviendo desde comida chatarra hasta estereotipos dañinos.
Prácticamente la totalidad de los mensajes que niñas, niños y adolescentes consumen en redes sociales no es entretenimiento puro, sino publicidad encubierta. De acuerdo con el estudio «La publicidad que ven y consumen las infancias», presentado por la organización Cultivando Género, el 98.8% de los contenidos analizados en plataformas como TikTok, YouTube, Instagram y Roblox son en realidad anuncios altamente persuasivos que pasan desapercibidos bajo el formato de recomendaciones personales.
La investigación, que utilizó perfiles ficticios para monitorear algoritmos durante un mes, reveló que las marcas aprovechan las vulnerabilidades y datos personales de los menores para promocionar productos de riesgo, como alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas e incluso tabaco. Angélica Contreras, integrante de la organización, señaló que esta publicidad es especialmente dañina al utilizar a los «influencers», quienes presentan productos como elecciones propias a cambio de un pago, nublando la capacidad crítica de una audiencia que aún se encuentra en desarrollo cognitivo.
El estudio también detectó que la publicidad refuerza estereotipos de género desde temprana edad: a las niñas se les bombardea con productos de moda que generan inseguridad sobre su imagen, mientras que a los niños se les incita al consumo adictivo de videojuegos. Ante este panorama, abogados de «El Poder del Consumidor» advirtieron que las guías actuales de Profeco son insuficientes y urgieron al Estado a regular de forma estricta a las agencias publicitarias y a los generadores de contenido para proteger los derechos de la infancia.
Fuente: El Poder del Consumidor | © Redacción NoticiasPV Nayarit









