Pese al llamado del gobernador Eduardo Ramírez para evitar actos de turba, pobladores irrumpieron en la comandancia municipal cobrando venganza por el atroz crimen.
La indignación social derivada del brutal doble feminicidio de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarleth Velázquez Cruz, de 12 años, escaló a niveles de violencia extrema en el municipio de Ostuacán, Chiapas. Tras la confirmación de la localización sin vida de ambas víctimas —quienes presentaban huellas de extrema violencia y agresión sexual, de acuerdo con los dictámenes forenses—, habitantes de la demarcación se congregaron frente a la presidencia municipal para exigir justicia directa contra los presuntos responsables capturados horas antes.
Ante la creciente tensión, el gobernador del estado, Eduardo Ramírez, emitió un mensaje a través de sus redes sociales exhortando a la ciudadanía a no tomar la justicia por propia mano, advirtiendo que dichas acciones generan consecuencias legales y no devuelven la paz. Sin embargo, reportes locales y de seguridad confirmaron que la turba enfurecida logró irrumpir en la comandancia municipal, superando a los elementos de seguridad local para sustraer a los sospechosos y consumar el linchamiento de al menos uno de ellos, mientras las autoridades federales y estatales refuerzan la zona para restablecer el orden.
Justicia comunitaria, violencia extrema y el reclamo de seguridad en comunidades rurales:
– Tensión social: La localización de los cuerpos de la abuela y la menor desató una turba inconforme frente a la sede policial de Ostuacán.
– Exhorto gubernamental: El mandatario estatal pidió a la población dejar que las instituciones judiciales procesaran a los detenidos conforme a ley.
– Irrupción y castigo: Pese a los llamados oficiales, los pobladores ingresaron a las instalaciones y aplicaron justicia por propia mano contra los presuntos agresores.
– Hallazgos forenses: Las necropsias confirmaron que la mujer pereció por heridas punzocortantes y la menor a causa de asfixia mecánica tras sufrir agresiones.
El trágico desenlace de este caso refleja la profunda descomposición social y el hartazgo ante la impunidad, poniendo a prueba la capacidad de respuesta y contención de las fuerzas de seguridad en las regiones marginadas del estado.
Fuente: Gobierno del Estado de Chiapas / Reportes Locales | © Redacción NoticiasPV Nayarit









