Estudios epidemiológicos del Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania señalan a los utencilios de limpieza y alimentos crudos como reservorios clave de bacterias causantes de gastroenteritis.
Pese a que las infecciones por salmonela se asocian comúnmente con el consumo de carne, huevo o lácteos mal cocidos, investigaciones recientes confirman que la bacteria Salmonella spp. y otros patógenos como Escherichia coli pueden proliferar en frutas, verduras, alimentos procesados e incluso en las esponjas empleadas para el lavado de trastes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente se registran 600 millones de casos de enfermedades bacterianas transmitidas por alimentos en el mundo. Si bien los brotes en comedores industriales e instituciones de salud son frecuentes, especialistas advierten que la contaminación cruzada en hogares representa una fuente considerable de padecimientos gastrointestinales.
Riesgos sanitarios en las esponjas domésticas
Un informe emitido por el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) reveló que la estructura porosa y la retención prolongada de humedad convierten a las esponjas de cocina en un entorno propicio para el desarrollo bacteriano. Los residuos orgánicos atrapados facilitan la multiplicación de patógenos, los cuales sobreviven aun después de que el material se ha secado.
Los experimentos del organismo demostraron que una leve presión sobre la esponja basta para transferir las bacterias a superficies limpias o utensilios de preparación. Asimismo, los científicos determinaron que el mal olor o la decoloración no son indicadores confiables de contaminación, pues las colonias bacterianas alcanzan concentraciones elevadas antes de que el material muestre deterioro visible.
Recomendaciones y medidas preventivas
Para mitigar la carga bacteriana en los espacios de cocina, los especialistas sugieren aplicar protocolos específicos de higiene:
* *Desecho inmediato:* Descartar la esponja tras limpiarse superficies que hayan estado en contacto directo con carne cruda.
* *Desinfección térmica:* Sumergir la esponja en agua a temperaturas superiores a 70 grados centígrados durante al menos dos minutos.
* *Sustitución de utensilios:* Emplear cepillos o paños de microfibra, los cuales acumulan menor humedad, se secan con mayor rapidez y pueden lavarse en lavavajillas o lavadora a más de 60 grados centígrados.
En el contexto nacional, análisis desarrollados por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo de Culiacán, Sinaloa, documentan la circulación de al menos 216 variantes de Salmonella enterica en México. Los científicos resaltan la importancia de reforzar el lavado, desinfección y manejo adecuado de insumos en el hogar para evitar complicaciones de salud.
Fuente: OMS | BfR Alemania | CIAD Culiacán | © Redacción NoticiasPV Nayarit









