Entre reclamos y pancartas, la mayoría oficialista consumó la aprobación de reformas al Código Penal y Propiedad Industrial que abren la puerta a la censura discrecional.
El autoritarismo legislativo volvió a imponerse en San Lázaro. Con el voto aplanador de Morena y sus aliados del PT y Partido Verde, fue aprobada en lo particular la reforma etiquetada por la oposición como la «Ley antimemes», un mecanismo legal diseñado bajo ambigüedades jurídicas para criminalizar la crítica, la sátira política y la labor de caricaturistas y creadores de contenido digital.
Durante el ríspido debate que movilizó a la tribuna, legisladores de Acción Nacional (PAN) y del PRI denunciaron que el artículo 403 Bis es una «pistola cargada» en manos de un sistema de justicia a modo, buscando eliminar el dolo y ampliar las sanciones penales más allá de los compromisos del T-MEC. Mientras el oficialismo descalificaba las protestas tildándolas de «neolenguaje», la oposición exhibió carteles con memes e imágenes sobre los excesos de la nomenklatura, advirtiendo que el régimen prefiere amedrentar con cárcel a quienes se ríen de sus tragedias antes que combatir la inseguridad y la corrupción.
Censura disfrazada, cerrazón oficialista y el asalto a la libertad de expresión:
– Apisonadora legislativa: Con 281 votos a favor y 87 en contra, el bloque oficialista consumó una reforma orientada a perseguir la disidencia bajo el pretexto de proteger la propiedad industrial.
– Articulado ambiguo: La oposición recriminó que la redacción deliberadamente vaga facilita la persecución judicial de cualquier ciudadano que comparta cartones, parodias o memes incómodos para el poder.
– Exceso del T-MEC: Analistas y legisladores advirtieron que el gobierno utilizó los acuerdos comerciales internacionales como pretexto para ensanchar los castigos penales sin requerir ánimo de lucro.
– Protesta gráfica: Diputados panistas subieron a tribuna con sátiras impresas para evidenciar el talante intolerante de una administración que no tolera la crítica ni el humor social.
La imposición de la llamada «Ley antimemes» confirma el talante censor de un régimen que teme más al poder de la risa y la crítica ciudadana que a la propia delincuencia, inaugurando una nueva etapa de persecución digital en México.
Fuente: Cámara de Diputados / Debates Parlamentarios | © Redacción NoticiasPV Nayarit

