El 62% de las armas decomisadas en territorio mexicano vinculadas a compras recientes provienen de Arizona; el flujo ilegal alimenta la «madre de todas las batallas» entre las facciones del Cártel de Sinaloa en este lunes 30 de marzo de 2026.
La guerra interna del Cártel de Sinaloa, que ya suma más de 5,000 víctimas entre muertos y desaparecidos, tiene un motor logístico en el norte. Un reportaje de The Guardian revela este lunes 30 de marzo de 2026 que el estado de Arizona ha superado a Texas como el principal punto de origen del armamento incautado en México. Los datos son contundentes: seis de cada diez armas rastreadas con menos de un año de haber sido compradas en EE. UU. provienen de armerías arizonenses, evidenciando un «corredor de la muerte» que conecta directamente con Sonora y Sinaloa.
El negocio de los «compradores paja»
La fiscal general de Arizona, Kris Mayes, advirtió que el estado se ha convertido en un terreno fértil para los «straw purchasers» (compradores prestanombres). Ciudadanos estadounidenses son reclutados por el narco para adquirir rifles de alto poder como los AR-15 y AK-47 en tiendas legales, a cambio de comisiones que se han disparado debido al sobreprecio del armamento en el mercado negro mexicano. Aunque recientemente se desarticuló una red que traficó más de 330 armas, las autoridades admiten que esto es solo la «punta del iceberg» de un negocio que no se detiene.
El «embudo» del fentanilo y las balas
La conexión geográfica es alarmante. El corredor Arizona-Sonora no solo es la ruta principal de las armas hacia el sur, sino que funciona como el embudo por donde ingresa el fentanilo hacia el resto de los Estados Unidos. Para la fiscalía de Arizona, se trata de un problema gemelo de seguridad nacional que ninguna administración ha logrado frenar. Mientras tanto, el estado de Sonora registra en este 2026 el segundo mayor número de decomisos de armas, solo por debajo de Sinaloa, confirmando que la artillería pesada sigue cruzando la frontera sin mayores obstáculos.
Presión diplomática y demandas activas
Ante esta crisis, el Gobierno de México mantiene una batalla legal abierta contra cinco armerías de Arizona, acusándolas de facilitar deliberadamente el tráfico ilícito. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido ante su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la necesidad urgente de intervenir para frenar este flujo que desangra al país. Sin embargo, mientras las leyes en Arizona sigan siendo permisivas, el mercado de las balas continuará siendo el combustible principal de los conflictos armados que sacuden el noroeste de México.
Fuente: Reportaje de The Guardian / Fiscalía General de Arizona / Proyecto Stop US Arms to Mexico | © Redacción NoticiasPV Nayarit

