Sujetos armados emboscaron al defensor de comunidades indígenas en Chenalhó, desatando la condena y el despliegue de un equipo especial de la fiscalía estatal.
En un clima de creciente violencia contra defensores de derechos humanos, el activista Reynaldo Pérez Pérez fue asesinado a balazos este miércoles en las inmediaciones de la comunidad Yabteclum, en el municipio de Chenalhó, Chiapas. De acuerdo con los reportes comunitarios, el defensor fue interceptado por hombres armados cuando se dirigía a su domicilio en una emboscada directa que cobró su vida de manera instantánea, un crimen que ocurre a poco más de un año de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtiera al Estado mexicano sobre las graves amenazas de muerte y los intentos de desaparición que el activista venía denunciando desde octubre de 2022.
Ante la conmoción generada por el atentado en la región Altos de Chiapas —zona históricamente marcada por conflictos agrarios y desplazamientos forzados—, el fiscal estatal Jorge Luis Llaven Abarca anunció el despliegue de un grupo especial de investigación en San Cristóbal de Las Casas para garantizar que el crimen no quede impune. Pérez Pérez dedicó su vida a respaldar movilizaciones de comunidades indígenas y colectivos sociales, exigiendo justicia frente a la incursión del crimen organizado, por lo que su homicidio reaviva las exigencias nacionales e internacionales de brindar protección efectiva a quienes defienden los derechos humanos en zonas de alto riesgo.
Defensa de comunidades, alertas internacionales y las investigaciones ministeriales en torno al homicidio en territorio chiapaneco:
– Emboscada mortal: Sujetos armados dispararon directamente contra el activista en la comunidad de Yabteclum, municipio de Chenalhó.
– Antecedentes de riesgo: Organismos internacionales como la ONU habían alertado previamente sobre las amenazas de muerte y agresiones armadas en su contra.
– Compromiso oficial: La fiscalía de Chiapas aseguró el desplazamiento de un equipo especial para esclarecer los hechos y dar con los responsables materiales e intelectuales.
– Lucha social: El defensor era ampliamente reconocido por su acompañamiento a comunidades indígenas afectadas por la violencia y los conflictos agrarios de la región.
El asesinato subraya la vulnerabilidad persistente que enfrentan los activistas en el sureste mexicano, exigiendo protocolos urgentes de seguridad y procuración de justicia.
Fuente: Fiscalía General del Estado de Chiapas / ONU / Medios Locales | © Redacción NoticiasPV Nayarit

