La sustancia química, ampliamente utilizada en México y Europa, ofrece protección de amplio espectro sin los inconvenientes estéticos de los filtros minerales tradicionales.
Tras un cuarto de siglo de restricciones regulatorias, las tiendas en los Estados Unidos comenzaron a comercializar protectores solares formulados con bemotrizinol (BEMT), un componente químico que desde hace años se utiliza de forma común en México y el continente europeo.
La autorización otorgada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) cubre una deficiencia histórica en el mercado estadounidense al proporcionar un nivel elevado de defensa cutánea sin las desventajas estéticas asociadas a los productos minerales.
Ventajas dermatológicas, absorción cutánea y perspectivas ambientales:
– Protección integral: El BEMT bloquea de manera simultánea los rayos ultravioleta de tipo A y B, eliminando la necesidad de combinar múltiples sustancias químicas para lograr una cobertura eficaz.
– Beneficios cosméticos: A diferencia de los protectores minerales a base de óxido de zinc o dióxido de titanio, el compuesto evita la aparición de residuos blancos y texturas pesadas sobre la piel.
– Seguridad biológica: Especialistas médicos señalaron que la molécula posee un tamaño que impide su absorción significativa hacia el torrente sanguíneo, a diferencia de otros filtros retirados recientemente.
– Impacto ambiental: Si bien las agencias internacionales continúan evaluando su toxicidad a largo plazo en arrecifes marinos, las fórmulas minerales siguen siendo recomendadas en zonas turísticas protegidas.
Las asociaciones dermatológicas continuarán evaluando la incorporación de nuevas tecnologías de protección solar para reducir los riesgos de padecimientos cutáneos en la población.
Fuente: The Environmental Working Group | © Redacción NoticiasPV Nayarit









