El cofundador de Microsoft planteó la necesidad de blindar profesiones vinculadas a la salud, la educación y el cuidado personal, argumentando que la empatía y la presencia humana poseen un valor irremplazable que las máquinas no deben sustituir.
El empresario y filántropo Bill Gates propuso la formalización de un esquema de empleos «reservados para humanos», destinado a proteger diversos sectores laborales frente al acelerado despliegue de la inteligencia artificial, sosteniendo que la automatización no debe desplazar tareas donde el factor afectivo e interpersonal resulta fundamental.
A través de un manifiesto publicado en su espacio de análisis personal, el fundador de Microsoft expuso que, a diferencia de revoluciones industriales previas que tomaron generaciones en absorber a la mano de obra, el desarrollo tecnológico actual posee la capacidad de reemplazar habilidades cognitivas complejas en lapsos sumamente reducidos.
Gates citó como ejemplo prioritario los campos del cuidado de la infancia, la atención gerontológica, la docencia y la medicina diagnóstica sensible. Indicó que aunque un sistema algorítmico sea técnicamente capaz de procesar o comunicar un diagnóstico terminal a un paciente, la entrega de dicho mensaje y la contención emocional debe permanecer bajo la responsabilidad exclusiva del personal médico de carne y hueso.
El análisis proyecta que hasta un 40 por ciento de la oferta laboral global podría encuadrarse en categorías de protección permanente o transitoria para amortiguar el impacto socioeconómico en la fuerza de trabajo. Asimismo, el filántropo propuso la implementación de esquemas fiscales que graven la automatización —incluyendo tasas sobre el procesamiento de datos y tokens— para subsidiar la reconversión profesional y fortalecer los programas de seguridad social.
Finalmente, el empresario hizo un llamado a los gobiernos y organismos multilaterales para redactar marcos normativos que regulen el desarrollo de estas herramientas, advirtiendo sobre las amenazas de ciberseguridad y bioseguridad que podrían derivarse del uso malintencionado de modelos avanzados de inteligencia artificial en infraestructuras críticas.
Fuente: GATES-NOTES | © Redacción NoticiasPV









