El Cártel de Sinaloa adquiere tecnología de punta y sistemas antidrones para proteger a sus líderes y laboratorios ante las amenazas de Donald Trump.
El temor a una intervención militar directa por parte de Estados Unidos ha provocado que el Cártel de Sinaloa inicie una carrera armamentista sin precedentes. De acuerdo con un reportaje de The New York Times, las facciones de «Los Chapitos» y «Los Mayos» han dejado de lado parcialmente sus disputas internas para fortalecer sus defensas ante las advertencias del presidente Donald Trump sobre atacar a las organizaciones criminales en suelo mexicano.
Tecnología y paranoia en la montaña
Informes de inteligencia y testimonios obtenidos por el diario estadounidense revelan que el grupo criminal ha invertido fuertes sumas en equipo bélico de última generación para proteger sus laboratorios de fentanilo y a sus cabecillas. Entre el nuevo equipo destacan:
Sistemas Antidrones: Equipos de hasta 40,000 dólares capaces de interferir señales de navegación para derribar aeronaves no tripuladas.
Arsenal Pesado: Adquisición masiva de granadas propulsadas por cohetes (RPG).
Vigilancia Estratégica: Instalación de «halcones» en zonas montañosas dedicados exclusivamente a monitorear el espacio aéreo en busca de aeronaves sospechosas.
El «efecto Venezuela»
El reporte señala que el ambiente dentro del cártel es de «paranoia y nerviosismo». Este miedo se intensificó tras la difusión de imágenes de fuerzas estadounidenses operando en Venezuela para detener a Nicolás Maduro; para los líderes del narcotráfico, esto fue una señal de que las amenazas de Trump de usar al Ejército contra los cárteles podrían convertirse en realidad.
Además del refuerzo físico, la organización ha extremado precauciones ante posibles filtraciones, volviendo sus comunicaciones más herméticas por el miedo a informantes infiltrados tanto del gobierno mexicano como de las agencias de inteligencia de Estados Unidos.
Fuente: The New York Times / Agencias | © Redacción NoticiasPV Nayarit









