Un estudio de las universidades de Northwestern y Princeton analizó 37 mil imágenes históricas para demostrar que las tendencias no son cíclicas por azar, sino por una oscilación matemática.
Lo que por décadas fue una sospecha entre diseñadores, hoy es una realidad científica: la «regla de los 20 años» en la moda es matemáticamente exacta. Un equipo de investigadores de Princeton y Northwestern presentó en la Cumbre Mundial de Física en Denver un modelo basado en la base de datos de vestimenta femenina más grande hasta la fecha, confirmando que los estilos oscilan de un extremo a otro en periodos de dos décadas.
La tensión entre destacar y encajar
El estudio, que analizó patrones desde 1869, revela que la moda se mueve por una tensión constante: los diseñadores buscan alejarse de lo que es «demasiado común» para diferenciarse del pasado reciente, pero sin crear prendas imposibles de usar. Esta necesidad de diferenciación provoca que elementos como el largo de la falda o la profundidad del escote regresen inevitablemente a puntos de origen tras cumplirse el ciclo de 20 años.
El fin de la tendencia única
Sin embargo, los científicos detectaron un cambio drástico a partir de la década de los 80:
Fragmentación: Dejó de existir una sola tendencia dominante.
Diversidad de nichos: En lugar de elegir entre «corto o largo», hoy coexisten múltiples estilos simultáneamente.
Menor uniformidad: La moda actual es más variada y menos predecible que en el siglo pasado, lo que sugiere que las ideas ahora se difunden de forma fragmentada a través de grupos especializados.
Fuente: Universidades de Northwestern y Princeton / EFE | © Redacción NoticiasPV









