Corrupción, freno para la reforma educativa, admite titular del INEE

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La implementación de la reforma educativa presenta diversos desafíos no sólo para el sector magisterial en resistencia, sino que la corrupción de grupos sindicales y de gobiernoimpide que se aplique la lógica de elegir al mejor maestro, reconoció Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Señala que la sociedad mexicana tampoco se ha apropiado del proceso de transformación de un sistema educativo que creció durante 70 años como una bola de nieve, por lo que cambiar su ruta es muy difícil, requiere de grandes cambios y constantes.

En entrevista con La Jornadaasegura que la reforma educativa viene a establecer mejores condiciones para el aprendizaje y a romper viejas inercias, como la venta y herencia de plazas, aunque admite desconocer cifras exactas del número de docentes que han incurrido en estas prácticas.

Propone que el sector educativo copie al de salud en la elección de los mejores alumnos para ingresar a las normales y al servicio docente, aunque reconoce que 60 por ciento de los estudiantes normalistas provienen de familias que viven por debajo de la línea del bienestar.

Balance para candidatos en 2018

Backhoff Escudero –quien asumió el cargo en mayo pasado– afirma que la reforma educativa lo que busca es mejorar las condiciones para que los estudiantes aprendan. Frente al cambio de administración federal anunció que el INEE prepara un balance de la reforma educativa y su implementación, el cual presentarán a los candidatos presidenciales, pues admite que no vamos a poder contender contra una fuerza gubernamental que quiera cambiar las cosas.

Por ello, considera que entre los pilares más importantes de esta transformación se incluye el Servicio Profesional Docente (SPD), con el que se establece un sistema de mérito para el ingreso, promoción y permanencia de los maestros, y la autonomía del INEE.

El gran reto del SPD, afirma, es que concreten todas sus expectativas. Sin embargo, destaca que en la entrega de plazas a quienes ocupan los primeros lugares en las listas de prelación para el ingreso al servicio docente no siempre se cumple con la normatividad vigente.

La entrega de plazas en las entidades federativas, agrega, no se cumple cabalmente. Se han ido rompiendo inercias de estos grupos que todavía ostentan el poder de definir a quién se las dan, pero, admite, faltan muchas inercias por resolver.

Un desafío es que las personas que conforman el sistema educativo en todos sus estamentos, en particular en los estados, estén convencidas de que esa es la forma de poder salir de la pobreza, de tener un mejor país, un mejor sistema educativo, que pasa por contar con mejores maestros, y si no los tienes, puedes hacer lo que quieras.

Eduardo Backhoff Escudero, presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la EducaciónFoto Yazmín Ortega Cortés

–¿Qué se necesita para lograr esta meta?

–Ser muy firmes. Detectar, diagnosticar dónde están sucediendo los problemas e ir a atacarlos, denunciarlos.

–Al aprobar la reforma educativa y las leyes secundarias, ¿los legisladores tuvieron en cuenta la complejidad y las dificultades de implementar estos cambios?

–Creo que no anticiparon la gran resistencia ni todos los problemas que se iban a encontrar.

“Pasa con el censo (de escuelas), que no esperaban que en Oaxaca se dijera ‘no me censes’. Hicieron lo que podrían haber hecho en ese momento. Cometieron muchos errores. La ley misma tiene muchas cosas que mejorar, pero el gran tema es implementarla, y hacerlo correctamente, que los profesores sean los primeros defensores de este sistema, porque si no los logramos convencer, será muy difícil.”

El presidente del INEE destaca que con la creación del SPD se coloca al maestro como un componente central en la transformación del sistema educativo y, por tanto, cobra particular relevancia su formación, selección y procesos de ingreso al servicio magisterial, a través de un mecanismo de mérito.

Cuando vas al médico no quieres que un sindicalizado que entró por palancas te opere. Quieres al que obtuvo el certificado, el que se ha formado, el mejor. No quieres a cualquiera, sino al mejor, pero el desafío, reconoce, es implementar ese mecanismo de mérito.

“Para hacerlo –afirma– hay que ver cómo lo hacen otras profesiones, como los médicos. En el sector salud, primero para que tú entres a la escuela de medicina tienes que ubicarte entre los mejores estudiantes del país o de tu universidad. Estás en el percentil 95 o más arriba, es decir, el 5 por ciento más capaz, el mejor educando es el que entra.”

–Frente a esta óptica de elección de los mejores, ¿cómo percibe a los maestros del país?

–Hay grupos muy buenos. Para mí el profesor es el activo social de mayor peso en el país, pero también se le descuidó terriblemente. Está la formación inicial de profesores, pero ¿cómo ingresan los alumnos a las normales, quiénes son esos alumnos que acceden? Te vas a dar cuenta que al revés que los médicos, los estudiantes de las normales son los que tienen una preparación más baja.

Hay un dato importante, y es que casi el ciento por ciento de quienes ingresan a las normales, egresan. Qué significa, que hay muy poco control de calidad, es decir, que independientemente de que los alumnos estudien o no, de cualquier forma obtienen su certificado. Ha sido un descuido terrible, y se debería copiar en lo que sea propicio al sector salud para que tengamos mejores generaciones de profesores, concluyó.

                                                         
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