El máximo tribunal estadounidense dejó firme el fallo judicial que invalida los intentos del Poder Ejecutivo por condicionar el estatus legal de los recién nacidos según la situación migratoria de sus padres.
La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó la validez constitucional del principio de ciudadanía por nacimiento, manteniendo sin efectos las iniciativas del gobierno encabezado por Donald Trump que buscaban restringir este derecho a través de decretos ejecutivos.
Con la determinación judicial, se confirma que los niños nacidos dentro del territorio estadounidense por parte de padres en situación migratoria irregular o bajo visados temporales conservan de manera automática su nacionalidad. Los magistrados basaron la resolución en la interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, sosteniendo que la Carta Magna prevé dicha protección desde el precedente histórico sentando en el caso United States v. Wong Kim Ark a finales del siglo XIX.
El fallo adquirió carácter definitivo tras concluir los plazos legales de apelación por parte del Ejecutivo federal, impidiendo que órdenes administrativas o presidenciales modifiquen las garantías constitucionales del derecho del suelo (jus soli), exceptuando únicamente los casos previstos por los tratados internacionales, como la descendencia de agentes diplomáticos extranjeros.
Fuente: Tribunal Supremo de EE. UU./ Decimocuarta Enmienda Constitucional | © Redacción NoticiasPV Nayarit









