La lista de jóvenes desaparecidos sigue creciendo en Sinaloa y el Estado de México, mientras la administración de Claudia Sheinbaum guarda silencio en sus conferencias.
México atraviesa una de las etapas más oscuras para su juventud. Casos como los de Carlos Emilio, Kimberly y Jeshua se han convertido en símbolos de una tragedia nacional que no se detiene. A pesar de la mediatización de estos rostros, la respuesta oficial ha sido el silencio; en las recientes conferencias matutinas, la presidenta Claudia Sheinbaum ha priorizado estadísticas de delitos patrimoniales, evitando abordar la crisis de desaparecidos que desangra al país este 2026.
Meses de angustia: Los casos que no se cierran En Sinaloa, la familia de Carlos Emilio (21 años) vive un calvario que ya suma más de tres meses. El joven desapareció tras entrar al baño de un bar en Mazatlán. Aunque existen videos que muestran a Carlos subiendo a una camioneta con desconocidos, la fiscalía local no ha logrado una sola captura. La desesperación ha llevado a sus padres a extender la búsqueda incluso a instituciones en Washington, ante la parálisis de la justicia mexicana.
Por otro lado, el Estado de México enfrenta el caso de Kimberly Moya (16 años), estudiante del CCH desaparecida en Naucalpan cuando salió a imprimir una tarea. Pese a que hay dos sujetos vinculados a proceso, la menor sigue sin aparecer. Su madre sostiene una hipótesis aterradora: Kimberly pudo ser víctima de una secta, y asegura que hay más implicados que las autoridades no han querido investigar.
Negligencia y cámaras inactivas El caso de Jeshua Cisneros (18 años) en Cuautitlán Izcalli pone en evidencia las fallas del sistema de vigilancia C4. El joven desapareció mientras caminaba a casa tras no alcanzar transporte público. Su padre ha denunciado que las cámaras clave de la zona, incluyendo las de empresas de renombre cercanas a su última ubicación, estaban inactivas, perdiendo tiempo vital para su localización.
Sinaloa: El epicentro de las fichas de búsqueda Tan solo en la última semana, el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas ha sumado nombres a una velocidad alarmante. En Mazatlán, Guasave y Culiacán se reportan los casos de:
María Guadalupe Vázquez (15 años)
Yuzvizareth Guadalupe Valdez (13 años)
Gladys Madeley Recio (14 años)
Keyri Matilde Serrano (15 años)
Colectivos de Madres Buscadoras advierten que el reclutamiento forzado y la trata son los principales motores de esta epidemia. Mientras el gobierno se limita a presentar cifras de homicidios, las familias de los desaparecidos exigen que se reconozca que en México, salir a estudiar o a divertirse se ha vuelto una actividad de alto riesgo para las nuevas generaciones.
Fuente: Colectivos de Búsqueda | © Redacción NoticiasPV Nayarit







