Dámaso Castro Zaavedra, acusado por el Departamento de Justicia estadounidense de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa, continúa en ejercicio de sus funciones legales.
De la lista de diez funcionarios y excolaboradores señalados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presuntos vínculos con la facción de «Los Chapitos», Dámaso Castro Zaavedra es el único que permanece activo en la estructura gubernamental de Sinaloa. Actualmente ocupa la Vicefiscalía General del Estado, el segundo cargo de mayor relevancia en la institución encargada de procurar justicia en la entidad. Las autoridades estadounidenses lo acusan formalmente de recibir sobornos y brindar protección a integrantes de dicha organización delictiva.
Castro Zaavedra cobra relevancia mediática por haber sido el responsable de la investigación inicial sobre el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. En su momento, la fiscalía local sostuvo la tesis de un asalto en una gasolinera; sin embargo, versiones posteriores de Ismael “El Mayo” Zambada indicaron que el crimen ocurrió durante la reunión donde el capo fue capturado. Dicha inconsistencia provocó la renuncia de la entonces fiscal Sara Bruna Quiñones, dejando a Castro temporalmente como encargado de despacho.
A través de un comunicado oficial, la Fiscalía General de Sinaloa informó que el funcionario continúa desempeñando sus labores en pleno ejercicio de sus atribuciones. La dependencia aclaró que, según el marco legal vigente, el cargo de vicefiscal no cuenta con inmunidad procesal o fuero, por lo que Castro Zaavedra está obligado a atender cualquier requerimiento o citación que emita la Fiscalía General de la República (FGR) u otra autoridad competente en estricto apego a la ley.
Fuente: Departamento de Justicia de EE. UU. | © Redacción NoticiasPV Nayarit

