¿Barbacoa de desayuno? Nutriólogos revelan qué tan saludable es este festín

Aunque es el remedio favorito para la «cruda» o el «domingo de bajón», expertos explican cómo balancear este platillo para que no afecte tu salud.

Para muchos, no hay mejor forma de iniciar el día que con unos tacos de barbacoa bien servidos, su consomé caliente y una salsa que despierte los sentidos. Pero, más allá del placer culinario, surge la duda: ¿qué tan saludable es desayunar barbacoa? Especialistas en nutrición clínica consultados por El Financiero aseguran que no es necesario «satanizar» el platillo, sino entender sus proporciones.

Francisco Cruz Méndez, especialista en Nutriología Clínica, señala que un desayuno ideal debe seguir el Plato del Bien Comer, incluyendo proteínas, grasas, cereales y suficientes verduras. En este sentido, la barbacoa cumple con varios requisitos, aunque suele quedarse «corta» en la cantidad de vegetales y excederse en grasas saturadas.

El balance calórico: ¿Cuántos tacos son demasiados?

Según el nutriólogo clínico Axel Ochoa, un desayuno estándar de barbacoa (plato de carne más consomé y tortillas) puede aportar alrededor de 800 kilocalorías. Considerando que la recomendación diaria promedio es de 2,000 calorías, este platillo representa una carga importante de energía.

Sin embargo, la clave está en la frecuencia. Los expertos sugieren:

Frecuencia ideal: De 3 a 5 veces al mes (o una vez por semana) si el resto de tu dieta es equilibrada.

Acompañamiento: Evitar refrescos y optar por agua natural, de limón o jamaica sin azúcar para no disparar el consumo de glucosa.

Extras: Añadir más verdura (cebolla, cilantro, rábano) al consomé para compensar el perfil nutricional.

Barbacoa vs. Avena: Un duelo inesperado

Curiosamente, los especialistas mencionan que la barbacoa podría ser, en ciertos contextos, un desayuno más balanceado que un simple bowl de avena con fruta si este último carece de proteínas. Mientras que la avena es rica en fibra y vitaminas, su composición es mayormente carbohidratos. En contraste, la barbacoa ofrece una fuente directa de proteína que ayuda a la saciedad, siempre y cuando se cuide la porción de grasa.

En conclusión, la barbacoa no tiene por qué ser eliminada de tu vida. De forma ocasional y con porciones moderadas, puede ser una opción eficiente para romper el ayuno sin causar estragos en los niveles de colesterol o triglicéridos, siempre que no existan padecimientos médicos previos que lo prohíban.

Fuente: El Financiero (Francisco Cruz Méndez y Axel Ochoa) | Redacción NoticiasPV Nayarit

                                                         
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