A diferencia de los «furros» que solo se disfrazan, los therians aseguran tener una conexión espiritual involuntaria con especies animales, practicando incluso movimientos en cuatro extremidades.
Lo que comenzó como una subcultura en foros de internet de los años 90 ha saltado a la luz pública tras incidentes virales, como el ataque de una joven a un integrante de la banda Morat. Se trata de los therians, una comunidad que está ganando terreno en América Latina y que, a diferencia de los conocidos «furros», no basa su identidad en un disfraz, sino en una autopercepción interna y espiritual.
Mientras que los furros (furries) se enfocan en el «fursuit» o disfraz peludo para interpretar a un personaje antropomórfico (un animal con rasgos humanos), los therians sostienen que ellos son el animal. Esta conexión es descrita como involuntaria; muchos aseguran haber tenido un «despertar» al darse cuenta de que sus instintos, sentidos y comportamientos pertenecen a especies como lobos, zorros o perros.
Conductas y el fenómeno del «quadrobics»
Para un therian, el uso de máscaras o colas es accesorio y no siempre necesario. Lo que realmente define a esta comunidad es la adopción de conductas animales, destacando la práctica del quadrobics, un ejercicio que consiste en caminar, correr y saltar utilizando las cuatro extremidades para imitar el movimiento natural de su animal interior.
De acuerdo con testimonios de integrantes de esta comunidad, la teriantropía no es una elección ni una búsqueda de derechos animales, sino una identificación parcial con una especie. «No es que queramos transicionar a ser animales, simplemente sentimos y nos identificamos de forma involuntaria con ellos», explican referentes del movimiento que ya organiza reuniones en puntos como la UNAM en México.
El origen del término
Científicamente, la palabra proviene del griego theria (bestia), utilizada para designar a los mamíferos vivíparos. En el ámbito social, la comunidad adoptó el término para diferenciar su «identidad interior» del simple pasatiempo de los disfraces. Aunque para el ojo externo pueden parecer similares, la diferencia es radical: el furro actúa un papel, mientras que el therian busca liberar lo que considera su verdadera naturaleza salvaje.
Fuente: The Therian Guide / El Clarín / Investigaciones Digitales | © Redacción NoticiasPV

