En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, especialistas alertan que patologías crónicas como el Crohn y la colitis ulcerosa son confundidas frecuentemente con infecciones comunes, retrasando su diagnóstico y aumentando el riesgo de cáncer colorrectal.
Un problema de salud pública crónico y de difícil detección avanza de forma silenciosa entre la población del país. De acuerdo con informes epidemiológicos de la Secretaría de Salud federal, un estimado de 60 mil personas viven en México con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), un término genérico que engloba padecimientos inmunológicos graves como la colitis ulcerosa crónica idiopática y la enfermedad de Crohn, cuyas manifestaciones iniciales suelen normalizarse o confundirse con trastornos digestivos menores.
Especialistas del sector médico advirtieron que, al conmemorarse este 19 de mayo el Día Mundial de la EII, es fundamental que la ciudadanía deje de catalogar como «comunes» síntomas recurrentes como la diarrea crónica, el sangrado rectal, los dolores abdominales agudos y la pérdida de peso sin justificación aparente. Reportes de la Revista de Gastroenterología de México detallan que la colitis ulcerosa concentra casi el 80% de los casos diagnosticados en el territorio nacional, afectando de manera severa al colon y al recto, lo que eleva exponencialmente el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal si el paciente carece de un tratamiento oportuno.
Por su parte, el corporativo farmacéutico y de investigación médica Takeda México puntualizó que la detección temprana mediante estudios especializados como colonoscopias, endoscopias y biopsias resulta determinante para frenar complicaciones irreversibles que deriven en cirugías de emergencia, obstrucciones intestinales o cuadros de desnutrición severa. Los análisis internacionales revelan que, si bien la carga global de este padecimiento ha aumentado en las naciones del G20, el autocuidado, evitar la automedicación y acudir con gastroenterólogos son las únicas herramientas para garantizar la estabilidad emocional y física de los pacientes frente a brotes inflamatorios imprevistos.
Fuente: Revista de Gastroenterología de México | © Redacción NoticiasPV Nayarit

