Pese a quedar eliminados en los cuartos de final de la justa mundialista, la plantilla nórdica fue recibida en el Palacio Real por el monarca Harald.
Una multitud calculada en más de 100 mil personas colmó los pasajes principales de la capital de Noruega para rendir honores a su representativo nacional de fútbol, transformando el sinsabor de la reciente eliminación del Mundial 2026 en un festejo de identidad nacional. Las muestras de afecto popular se presentaron luego de que el cuadro escandinavo concluyera su participación histórica en el torneo tras caer en tiempo de prórroga con un marcador de dos goles a uno frente a la escuadra de Inglaterra.
La jornada de celebraciones comenzó por la tarde con el aterrizaje de la aeronave oficial del equipo en el aeropuerto de Oslo, donde los bomberos locales ejecutaron el tradicional saludo con arcos de agua. Posteriormente, los futbolistas se trasladaron al Palacio Real para sostener un encuentro privado con el rey Harald. Al concluir la audiencia, el plantel se asomó a la explanada central para encabezar el tradicional festejo del «remo vikingo», el cual estuvo coordinado con percusiones a cargo del príncipe heredero Haakon.
La estrella de la plantilla, el delantero Erling Haaland, así como el mediocampista Sander Berge, tuvieron que abandonar de forma anticipada la recepción oficial debido a los retrasos de cuatro horas registrados en su vuelo de retorno desde el continente americano. El director técnico Stale Solbakken detalló que ambos jugadores debieron abordar conexiones aéreas privadas para iniciar sus periodos vacacionales, mientras que el resto de los convocados continuó los festejos a bordo de un autobús descubierto por la avenida Karl Johans gate.
Fuente: Casa Real de Noruega / Federación Noruega de Fútbol | ©️ Redacción NoticiasPV Nayarit

