El hallazgo de insumos de alta especialidad y tratamientos antioxidantes en la cabaña de Tapalpa ratifica que el líder del grupo criminal enfrentaba una fase terminal de insuficiencia renal.
El operativo que culminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes en un exclusivo complejo de Tapalpa, Jalisco, no solo dejó evidencia del poder de fuego de su escolta, sino también de la fragilidad de su salud. En el interior de su último refugio, las autoridades localizaron diversos insumos médicos y fármacos especializados en regeneración celular que confirman lo que la inteligencia militar sospechaba desde hace años: el capo padecía una enfermedad degenerativa que limitaba severamente su movilidad.
El rastro de una enfermedad crónica
Entre los objetos asegurados tras el enfrentamiento, destacaron ampolletas de antioxidantes inyectables de alta concentración. Médicos especialistas señalan que este tipo de sustancias se administran vía intravenosa para combatir el «estrés oxidativo» extremo, común en pacientes con fallas orgánicas graves. Aunque estos fármacos no curan la insuficiencia renal que padecía el líder del CJNG, se utilizan como soporte vital para intentar frenar el desgaste de las células y reducir la fatiga crónica causada por el daño en los riñones.
Su propio hospital en la sierra
La presencia de estos medicamentos en su zona de descanso en Tapalpa coincide con los reportes de 2020, que señalaban la construcción de un hospital privado en Villa Purificación. Según el Gabinete de Seguridad, este centro médico fue equipado exclusivamente para realizarle diálisis y otros procedimientos que el capo no podía recibir en centros públicos por el riesgo de ser capturado. La logística para mantenerlo con vida incluía el traslado constante de equipo médico y personal especializado a sus refugios más apartados.
Final de un liderazgo debilitado
La evidencia médica encontrada refuerza las declaraciones de las autoridades federales, quienes ya habían detectado un deterioro físico avanzado en el objetivo prioritario. Al final, el hombre que encabezaba la organización más expansiva de México dependía de un complejo régimen de inyecciones y cuidados paliativos para mantenerse en pie, una batalla interna que libraba paralelamente al asedio de las Fuerzas Armadas que finalmente lo localizaron en la zona boscosa.
Fuente: Agencias Nacionales | © Redacción NoticiasPV Nayarit








