El testigo clave admitió que el exrector de la UAS fue agredido en el mismo rancho donde secuestraron a «El Mayo» Zambada y desmintió la versión del ataque en una gasolinera.
Fausto «N», hijo del legislador Víctor Corrales y acompañante del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, admitió mediante un testimonio audiovisual que mintió a las autoridades sobre el homicidio del político norteño tras recibir instrucciones directas de la facción criminal conocida como Los Chapitos.
De acuerdo con expedientes de la Fiscalía General de la República (FGR), el imputado detalló en una grabación difundida en internet que Cuén Ojeda no fue atacado en una estación de servicio en Culiacán, sino que resultó herido por proyectil de arma de fuego en una pierna durante la irrupción armada ejecutada el pasado 25 de julio de 2024 en el rancho Huertos del Pedregal, lugar donde también fue privado de la libertad Ismael «El Mayo» Zambada para su posterior traslado a Estados Unidos.
En su declaración, el chofer relató que fue sometido y esposado en una camioneta junto al exrector mientras este se desangraba producto del impacto en la extremidad, sufriendo posteriormente un paro cardíaco en el trayecto. Afirmó que los captores le impusieron el libreto oficial sobre el supuesto asalto en la gasolinera para desviar las indagatorias de la escena principal.
La detención de Fausto «N» fue ejecutada en la alcaldía Miguel Hidalgo de la Ciudad de México por elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) y la Interpol en cumplimiento de una orden de aprehensión por los delitos de encubrimiento en homicidio y falsedad de declaraciones ante la autoridad. Los ministeriales federales determinaron que el procesado incurrió en múltiples contradicciones y omisiones deliberadas para obstaculizar el esclarecimiento del crimen.
Fuente: FGR / Agencia de Investigación Criminal (AIC) | © Redacción NoticiasPV Nayarit

