Especialistas en ciberseguridad detallan las tres vías principales mediante las cuales los delincuentes obtienen información confidencial para perpetrar fraudes.
Los fraudes bancarios y las estafas financieras continúan representando una amenaza latente para los usuarios en México, donde el 83% de los adultos estuvo expuesto a un intento de fraude en los últimos doce meses, frente al 76% registrado en 2025. Según el informe «Estado de las estafas en México 2026» elaborado por la Global Anti-Scam Alliance (GASA), cada persona enfrenta en promedio 159 intentos de estafa al año, de los cuales el 69% de quienes detectaron una anomalía interactuaron con los delincuentes y el 24% sufrió pérdidas económicas o de información personal, estimando afectaciones globales por 114,100 millones de pesos.
De acuerdo con Ricardo Darling Mata, especialista en ciberseguridad, y Antonio Fajer, presidente de Pentafon, los criminales recurren fundamentalmente a tres vías para apropiarse de datos sensibles. La primera de ellas se origina en las brechas de seguridad de empresas, bancos e instituciones que almacenan bases de datos sin las medidas de protección robustas exigidas por normativas internacionales como las certificaciones PCI DSS e ISO 27001. Fajer advirtió que el sector en México presenta un fuerte rezago, ya que de más de 500 centros de contacto evaluados, menos de diez cuentan con el máximo nivel de certificación, propiciando que listas de clientes, números de tarjetas y cuentas de seguros terminen expuestas en el mercado negro o comercializadas en la dark web.
Como segunda vía se ubican los programas maliciosos conocidos como infostealers, softwares especializados diseñados para infiltrarse en los dispositivos personales mediante campañas de correo falso o descargas infectadas. Datos de la firma ESET revelan que durante el primer semestre de 2026 el país enfrentó amenazas como el troyano Win/PSW.Amatera para la extracción masiva de credenciales y el malware Win/Spy.Banker, en el cual México concentró el 96% de los casos reportados en toda América Latina para interceptar información financiera, contraseñas y cookies de navegación.
La tercera vía corresponde al phishing y las técnicas de suplantación de identidad digital, en las cuales los defraudadores aprovechan información previamente robada y herramientas de inteligencia artificial para entablar comunicaciones altamente personalizadas. Los especialistas explicaron que el uso de IA permite a los estafadores cruzar bases de datos y perfilar a las víctimas, logrando que llamadas telefónicas, mensajes de texto o correos falsos resulten sumamente convincentes al citar nombres completos y números de tarjetas reales, induciendo a los usuarios a entregar el control de sus aplicaciones bancarias.
Ante este panorama, instituciones como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) mantienen alertas permanentes para concientizar a la población sobre los riesgos de proporcionar contraseñas o claves dinámicas. Los expertos recomiendan reforzar las medidas de autenticación personal, verificar los canales oficiales de comunicación institucional y extremar precauciones ante cualquier contacto sospechoso que solicite información financiera confidencial.
Fuente: Global Anti-Scam Alliance (GASA) / Entrevistas a especialistas en ciberseguridad | © Redacción NoticiasPV Nayarit

