Documentos oficiales falsos mantuvieron oculta la relación biológica de dos niñas adoptadas por familias estadounidenses, hasta que una imagen casual detonó las sospechas.
Un error aparente en el etiquetado de una fotografía grupal permitió desvelar una historia de separación biológica derivada de los procesos de adopción transnacional en territorio asiático. Olivia Coogle y Emaline Ricketts, criadas en los estados de Kentucky y California respectivamente, descubrieron su parentesco biológico directo tras una cadena de eventos iniciada por la observación detallada de una imagen compartida en plataformas digitales.
Las familias de ambas jóvenes formaron parte de una delegación que viajó a la República Popular China para concretar trámites de adopción en un orfanato local. A pesar de ser asignadas a hogares distantes a los siete meses de vida, las autoridades del recinto hospitalario registraron fechas de nacimiento distintas con nueve días de margen, omitiendo en los expedientes legales todo vínculo sanguíneo entre las infantes.
La sospecha surgió medio año después del traslado a Estados Unidos, cuando la madre de Olivia identificó a su propia hija en una fotografía publicada por la familia Ricketts. La evidente similitud morfofisiológica derivó en un estudio genético coordinado por especialistas en microbiología, la cual arrojó una coincidencia diagnóstica del cien por ciento como gemelas homocigóticas.
El caso, que actualmente forma parte de los acervos de investigación del Centro de Estudios sobre Gemelos de la Universidad Estatal de California en Fullerton, cobra relevancia tras la cancelación definitiva de los programas de adopción internacional decretada por el Gobierno de Pekín en septiembre de 2024, tras más de tres décadas de operaciones globales.
Fuente: Agencias Internacionales | © Redacción NoticiasPV









