En Minneapolis, oficiales federales utilizan chalecos reflectantes, vehículos de reparto y placas falsas para burlar la vigilancia de activistas y ciudadanos.
Lo que comenzó como una sospecha en un restaurante mexicano de Minneapolis se ha convertido en una alerta generalizada: agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) están adoptando tácticas de «camaleón» para realizar operativos. Residentes como Luis Ramírez han documentado a hombres con equipo táctico oculto bajo chalecos de electricistas, utilizando vehículos con logotipos de empresas inexistentes y placas de circulación falsas para vigilar negocios locales.
Estas tácticas, calificadas por defensores de derechos humanos como un «grado extremo de engaño», incluyen agentes haciéndose pasar por repartidores, trabajadores de la construcción e incluso activistas. Según la ACLU, este nivel de infiltración no solo busca facilitar arrestos, sino que siembra una profunda desconfianza pública, ya que los ciudadanos ahora temen que cualquier prestador de servicios pueda ser un oficial encubierto.
Guerra de inteligencia en las calles
El endurecimiento de las tácticas de ICE responde, en parte, a las redes de observadores ciudadanos que rastrean vehículos oficiales para alertar a la comunidad. En respuesta, los agentes han sido vistos utilizando:
Calcomanías de la bandera mexicana o animales de peluche en los tableros para mimetizarse.
Herramientas y madera en las cajas de las camionetas para simular labores de construcción.
Intento de compra de placas vintage en tiendas de antigüedades para evadir bases de datos de rastreo.
Respuesta institucional y legal
Mientras que exdirectivos de ICE justifican estas medidas como una respuesta necesaria ante la «obstrucción e interferencia» de los activistas, funcionarios locales como el gobernador de Minnesota, Tim Walz, han señalado que el uso de matrículas falsas viola las leyes estatales. Por su parte, empresas de servicios públicos en estados como Oregón han tenido que emitir guías para que sus clientes puedan distinguir a los empleados reales de los impostores federales.
Este clima de vigilancia encubierta ha puesto en máxima tensión a la comunidad migrante, transformando la rutina diaria en un escenario de sospecha constante bajo la administración de Trump.
Fuente: AP | © Redacción NoticiasPV Nayarit








