A través de su consorcio de negocios, el mandatario norteamericano obtuvo más de 35 millones de dólares en el último ejercicio, impulsado principalmente por desarrollos de lujo en Asia y Medio Oriente que arrastran quejas laborales y ambientales.
El entrelazamiento entre el ejercicio del poder político en la Unión Americana y el desarrollo corporativo global continúa bajo el análisis de los organismos de rendición de cuentas financieras. De acuerdo con la declaración patrimonial individual presentada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el magnate registró ingresos por un monto de 35 millones 78 mil 548.94 dólares durante el ejercicio previo bajo el concepto de “tarifas de licencia”. Estos dividendos provienen de contratos que vinculan el uso de su apellido a complejos residenciales y hoteleros operados por inversionistas locales en 12 países, concentrando sus activos más redituables en el continente asiático.
Los informes financieros detallan que firmas como DT Marks Dubai reportaron ingresos individuales de hasta 5 millones de dólares en alianza con corporativos de los Emiratos Árabes Unidos, mientras que la filial DT Marks KSA generó más de 15.8 millones de dólares. La expansión de la firma abarca naciones como India, Arabia Saudita, Omán, Vietnam, Turquía y Filipinas. No obstante, auditorías de la plataforma CREW revelaron que de los 22 proyectos actualmente en fase de construcción e inauguración, varios arrastran antecedentes de irregularidades, tales como la retención ilegal de pasaportes a trabajadores migrantes en Dubái y la suspensión temporal de obras en Indonesia por infracciones a las normativas ecológicas locales.
Especialistas en ética gubernamental señalaron que la permanencia y diversificación de estos activos financieros representan un latente conflicto de intereses para la administración de la Casa Blanca. Lo anterior obedece a que las directrices de política exterior adoptadas por el mandatario republicano podrían influir de manera directa sobre el rendimiento de sus empresas particulares. De igual forma, se advierte el riesgo de que gobiernos extranjeros o promotores inmobiliarios de países como Qatar, Maldivas, Rumania y Georgia otorguen un trato preferencial o beneficios regulatorios a las construcciones de la Organización Trump con el fin de incidir en las decisiones diplomáticas de Washington.
Fuente: Donald Trump | © Redacción NoticiasPV Nayarit









