El Departamento de Justicia norteamericano desahogará en los próximos meses los expedientes de Ismael «El Mayo» Zambada, los hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López, así como del exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez.
La ofensiva judicial y penal coordinada por las autoridades de los Estados Unidos en contra de las redes operativas y de protección del Cártel de Sinaloa entró en una etapa resolutiva. Tras un incremento en las extradiciones y entregas voluntarias impulsadas bajo las nuevas directrices bilaterales, las cortes federales norteamericanas fijaron los plazos definitivos para dictar sentencias a los principales líderes históricos de la organización criminal y a exfuncionarios públicos vinculados al esquema delictivo.
Dentro de la Cárcel Metropolitana de Brooklyn, el cofundador de la organización, Ismael «El Mayo» Zambada, espera la lectura de su condena programada para el próximo 20 de julio de 2026 ante la Corte Federal de Brooklyn. Tras haberse declarado culpable de los delitos de narcotráfico, delincuencia organizada y lavado de dinero en agosto de 2025, el capo enfrenta una pena potencial de cadena perpetua. En una ruta procesal similar se encuentran los hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López, integrantes de la facción de «Los Chapitos»; Ovidio comparecerá el 27 de julio de 2026 en la corte de Chicago tras pactar un esquema de colaboración y el pago de una multa de 80 millones de dólares, mientras que Joaquín —acusado también del secuestro del propio Zambada— tendrá su audiencia el 31 de agosto de 2026 en el estado de Illinois.
Este cerco legal abarca de igual manera a las estructuras de protección institucional del estado de Sinaloa. El general retirado y exsecretario de Seguridad Pública de la entidad, Gerardo Mérida Sánchez, tendrá su primera audiencia formal este próximo lunes 1 de junio de 2026 en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Mérida Sánchez, quien se entregó voluntariamente el pasado 11 de mayo en la garita de Arizona, enfrenta cargos federales por conspiración para la importación de narcóticos y posesión de armamento pesado, derivado de indagatorias que lo señalan de recibir sobornos mensuales de hasta 100 mil dólares por parte de Iván Archivaldo Guzmán Salazar a cambio de filtrar operativos militares.
Paralelamente, los despliegues de captura en México continúan aportando perfiles al sistema de extradición, registrándose el reciente ingreso al penal de El Altiplano de Isaí «N», sobrino de Joaquín «El Chapo» Guzmán y operador logístico de drogas sintéticas capturado en Nogales, Sonora.
Fuente: Departamento de Justicia de los Estados Unidos | © Redacción NoticiasPV Nayarit









