El Departamento de Justicia presentó recursos legales contra un grupo de 17 extranjeros acusados de falsear declaraciones en sus trámites de naturalización.
Los esquemas de control migratorio y de seguridad nacional en la Unión Americana endurecieron sus filtros en contra de personas naturalizadas que omitieron antecedentes delictivos. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos notificó el arranque de los procedimientos judiciales para revocar la ciudadanía estadounidense a un bloque de 17 personas de diversas nacionalidades, entre las cuales se encuentran identificados dos ciudadanos de origen mexicano. De acuerdo con las carpetas presentadas por las autoridades federales, la medida de desnaturalización responde a la comisión de ilícitos graves como abuso sexual, fraudes de identidad y conspiración para la distribución de estupefacientes.
En los expedientes individuales, las autoridades identificaron a la mexicana María Lourdes Montoya, de 63 años de edad, quien presuntamente suplantó la identidad de su cónyuge fallecido para asegurar la obtención de la residencia permanente y el posterior estatus de ciudadana. El segundo connacional implicado es Armando Mendoza, de 39 años, a quien se le acusa de ocultar en su entrevista de naturalización del año 2011 que poseía antecedentes penales relacionados con la recepción consciente de material de explotación sexual infantil, delito por el cual se declaró culpable en 2013 y cumplió una condena de 75 meses en prisión.
El listado de solicitudes de revocación incluye también a personas originarias de naciones como Cuba, Colombia, Jamaica, Haití, China, República Dominicana y el Congo. Al respecto, el fiscal general interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, fijó una postura contundente al advertir que la alteración de los procesos de naturalización por parte de personas con antecedentes criminales conlleva consecuencias legales severas e irreversibles en su estatus migratorio.
Fuente: Departamento de Justicia de EE. UU. | © Redacción NoticiasPV Nayarit









