Un análisis global reveló que más del 60 por ciento de los jóvenes considera que el costo de los alquileres y la compra de inmuebles condiciona la decisión de tener hijos.
El incremento acelerado en los precios de renta y venta de propiedades inmobiliarias se ha convertido en uno de los principales obstáculos socioeconómicos para que las generaciones más jóvenes establezcan un hogar propio o inicien una familia.
De acuerdo con el informe internacional «Un hogar, pero ¿a qué costo?», elaborado por la organización Hábitat para la Humanidad tras encuestar a 30 mil personas en 22 países, las presiones financieras asociadas al alojamiento han obligado a ajustar planes de vida fundamentales.
Hallazgos clave, recortes esenciales e impacto en el bienestar:
– Limitante generacional: El 62 por ciento de las personas pertenecientes a la Generación Z y a la generación millennial identifica los costos habitacionales como el principal factor para postergar o descartar la formación de una familia.
– Ajustes en el presupuesto básico: El 75 por ciento de los encuestados reportó haber reducido gastos esenciales, tales como alimentación y atención médica, para poder cumplir con el pago de su vivienda.
– Afectación a la salud mental: Un 35 por ciento de los participantes señaló que la inestabilidad y el costo de la vivienda constituyen su principal fuente de estrés cotidiano.
– Percepción del sistema inmobiliario: El 56 por ciento de los encuestados considera que el sistema habitacional en sus respectivos países se encuentra fracturado y no ofrece opciones accesibles.
El estudio advierte que la falta de alternativas habitacionales asequibles continúa desplazando las metas de desarrollo personal y patrimonio entre la población joven a nivel global.
Fuente: Hábitat para la Humanidad | © Redacción NoticiasPV Nayarit

