Trascendió que el diplomático estadounidense evitó responder llamadas de la Fiscalía General de la República tras el sorpresivo arresto del capo en territorio norteamericano.
Una serie de revelaciones en torno a la captura del narcotraficante Ismael «El Mayo» Zambada y Joaquín Guzmán López detallan que el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, habría evitado responder los requerimientos del gobierno mexicano inmediatamente después del suceso. De acuerdo con información compartida por analistas en materia de seguridad y exfuncionarios con acceso a reportes de inteligencia, el entonces fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, intentó entablar comunicación telefónica con el diplomático en repetidas ocasiones sin obtener respuesta alguna.
Las investigaciones internas de la Fiscalía General de la República (FGR) apuntaron posteriormente a que la detención y traslado de los líderes del Cártel de Sinaloa fue una operación diseñada y ejecutada de forma exclusiva por la Oficina Federal de Investigación (FBI) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos. Según estas versiones, los detalles de la misión se mantuvieron en estricto secreto, ocultándole los pormenores incluso al propio Salazar para prevenir cualquier tipo de filtración hacia la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El trasfondo de esta falta de comunicación también involucró negociaciones posteriores para contener los efectos de las declaraciones del capo sinaloense ante las cortes norteamericanas. Presuntamente, las autoridades mexicanas buscaron acuerdos para evitar la divulgación de información que comprometiera a mandos de seguridad pública por supuestos nexos de protección con el grupo delictivo, lo que motivó la postura del gobierno federal de denunciar públicamente la falta de cooperación y el engaño por parte de las agencias de seguridad de la Unión Americana.
Fuente: FGR / Columnistas políticos | ©️ Redacción NoticiasPV Nayarit

