Cómo meditar reconfigura las conexiones neuronales y combate el estrés

Más allá de la relajación, el entrenamiento mental continuo fortalece la atención ejecutiva, modifica la respuesta de la amígdala y mejora la regulación emocional.

La práctica continuada de la meditación produce modificaciones observables en la estructura y funcionamiento del cerebro, superando el plano del mero descanso mental para consolidarse como un entrenamiento de la atención sostenida, según detalló Gabriel Martín Villeda Villafaña, neuropsicólogo clínico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM.

El especialista explicó que el acto de notar la dispersión del pensamiento y reorientar el enfoque hacia el presente requiere de una acción neural articulada. En este proceso intervienen la corteza prefrontal en la toma de decisiones, la corteza cingulada anterior en el control atencional, la ínsula en el monitoreo corporal, el hipocampo en los procesos memorísticos y la amígdala en la gestión de amenazas y emociones.

Revisiones científicas integradas en metaanálisis de más de un centenar de investigaciones constatan que este tipo de entrenamiento aporta mejoras moderadas en la cognición general, la flexibilidad cognitiva y la memoria de trabajo. Asimismo, los análisis en neurobiología evidencian modificaciones en la reactividad de la amígdala frente a eventos estresantes y en la regulación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenales, disminuyendo la segregación de cortisol en el organismo.

Respecto al impacto en la salud integral y el descanso, los datos clínicos indican que:

* Calidad del sueño: Reduce los despertares nocturnos y la rumiación mental, superando a las intervenciones educativas convencionales.
* Inteligencia emocional: Desarrolla un margen de conciencia entre el estímulo y la respuesta impulsiva, facilitando la gestión de estados de ansiedad.
* Constancia y aplicación: Aunque los protocolos de estudio abarcan habitualmente programas de ocho semanas, los beneficios responden a la regularidad de la práctica.

Villeda Villafaña precisó que la meditación debe conceptualizarse como un hábito complementario dentro de un estilo de vida saludable y no como un sustituto de la atención médica o psicológica especializada, recomendando suspender la práctica si esta genera malestar emocional o incrementa la ansiedad en la persona.

Fuente: Facultad de Estudios Superiores Zaragoza (UNAM) | © Redacción NoticiasPV Nayarit

                                                         
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