El 47% de las trabajadoras que se ausentan por fuertes dolores prefiere ocultar la razón por miedo al despido o a ser juzgadas; solo el 11% de las empresas mexicanas cuenta con políticas de salud sobre menstruacion en este viernes 3 de abril de 2026.
A pesar de que las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral en el país, las estructuras de trabajo en México siguen ignorando sus necesidades biológicas fundamentales. Este viernes 3 de abril de 2026, nuevos reportes de organizaciones como Dalia Empower y Plenna ponen al descubierto cómo la menstruación se ha convertido en un motivo silencioso de discriminación, limitando el desarrollo profesional y la estabilidad económica de millones de empleadas.
Dismenorrea: Un dolor que el sistema ignora
Datos de la UNAM señalan que entre el 45% y el 90% de las mujeres padecen dismenorrea (dolor abdominal severo durante el periodo). Sin embargo, en lugar de recibir apoyo, el 29% de las trabajadoras reporta haber sufrido consecuencias negativas, que van desde la negativa de incrementos salariales hasta despidos injustificados. El estigma persiste: se perpetúa la idea falsa de que el ciclo menstrual afecta la capacidad de liderazgo o la sensatez en la toma de decisiones, una narrativa que las coloca en clara desventaja frente a sus pares varones.
El miedo al juicio y la falta de licencias
El silencio es la herramienta de supervivencia más común; casi la mitad de las mujeres que faltan a laborar por síntomas severos temen informar la causa real. Aunque la Ley Federal del Trabajo aún no contempla permisos menstruales a nivel nacional, estados como Colima, Nuevo León, Hidalgo y Michoacán ya han comenzado a legislar licencias con goce de sueldo o teletrabajo. No obstante, el acceso sigue siendo una carrera de obstáculos: el 75% de las mujeres en estas entidades reporta dificultades para hacer valer este derecho debido a los prejuicios de sus superiores.
Productividad vs. Empatía
La falta de políticas de salud menstrual no solo afecta a las mujeres, sino también a la productividad de las empresas. El 91% de las trabajadoras percibe que su rendimiento baja debido a los síntomas físicos, pero los estudios demuestran que en organizaciones donde existe flexibilidad y cuidados, el ausentismo disminuye drásticamente a largo plazo. Avanzar hacia la equidad este 2026 requiere no solo leyes, sino una transformación cultural que deje de ver un proceso biológico natural como un evento vergonzoso que debe ocultarse bajo el escritorio.
Fuente: Reporte Dalia Empower y Plenna / Datos IMCO y UNAM | © Redacción NoticiasPV Nayarit









