A poco más de 100 días del inicio de la justa mundialista, activistas y sobrevivientes denuncian que la llegada masiva de turistas incrementa la vulnerabilidad de menores ante redes de explotación sexual.
El Mundial de Fútbol 2026 promete ser una fiesta histórica para México, pero expertos y organizaciones internacionales lanzan una advertencia sombría: los megaeventos deportivos suelen disparar los índices de trata y explotación sexual infantil. Con la llegada masiva de millones de visitantes, el país enfrenta el reto de proteger a un sector que ya vive en condiciones de alta vulnerabilidad.
Lecciones no aprendidas de otros mundiales
Experiencias previas en Sudáfrica, Brasil y Rusia han documentado cómo el flujo masivo de turistas, predominantemente hombres que viajan en grupos, crea un escenario propicio para que las redes criminales capten a menores de edad. En México, el subregistro de estos delitos es alarmante; aunque cifras oficiales reportan poco más de 3 mil víctimas menores en la última década, el Senado estima que la cifra real es exponencialmente mayor.
Testimonios que estremecen
Karla, una sobreviviente que fue captada por una red de trata a los 12 años, advierte que la infraestructura criminal ya está lista para aprovechar la derrama económica del torneo. «Para muchos es una fiesta global, pero para las redes es una temporada de caza», señala la activista, quien hoy a sus 33 años exige acciones contundentes más allá de la simple capacitación hotelera.
Rezagos institucionales a 100 días del silbatazo
A pesar de la cercanía del evento, especialistas señalan fallas críticas en el sistema de protección a la infancia:
Vacíos legislativos: Falta de leyes armonizadas que permitan una persecución eficaz del delito en zonas turísticas.
Falta de coordinación: Persiste una desconexión entre las autoridades estatales y federales para vigilar puertos, aeropuertos y centros de hospedaje.
Vigilancia en el sector turismo: Si bien existen protocolos, la implementación real en plataformas de renta vacacional y hoteles de menor categoría sigue siendo nula.
La exigencia es clara: sin una estrategia de seguridad que priorice la integridad de niñas, niños y adolescentes, el éxito del Mundial 2026 quedará manchado por la impunidad en delitos de explotación.
Fuente: Organizaciones de Derechos Humanos / Reportes del Senado de la República | © Redacción NoticiasPV Nayarit

