Especialistas del sector consumo confirman que la justa deportiva tuvo un impacto limitado en los hogares mexicanos y las ventas generales quedaron por debajo de las metas.
Pese a las altas expectativas comerciales, el desarrollo del Mundial de Fútbol 2026 no logró consolidarse como el motor de reactivación económica esperado para el mercado mexicano. Reportes especializados de firmas de inteligencia de mercado revelaron que, si bien existió un repunte histórico del 18% en la denominada «Canasta Futbolera» —compuesta por refrescos, cervezas y botanas— durante las primeras semanas del torneo, este beneficio se mantuvo acotado a nichos específicos y no contrarrestó la debilidad generalizada del gasto privado, la cual sigue presionada por la inflación persistente.
De acuerdo con análisis de la consultora TodoRetail, el fenómeno de convivencia generó un incremento transitorio en las ventas de las tiendas de conveniencia y el comercio informal, pero no detonó el dinamismo proyectado en las tiendas departamentales ni en la venta de bienes duraderos como televisores. A este escenario se sumó que la afluencia de visitantes extranjeros quedó muy por debajo de las proyecciones iniciales de la industria turística; estimaciones del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) señalaron que el país captó apenas 175 mil turistas adicionales durante la temporada de partidos.
Por su parte, la división de investigación financiera de BBVA Research expuso que el consumo de los hogares experimentó una desaceleración, reflejada en una contracción del 0.2% mensual en términos reales al cierre de junio, lo que representa la quinta baja consecutiva en lo que va del año 2026. Los indicadores financieros confirman que el gasto en establecimientos físicos decreció también un 3.8% interanual, lo que demuestra un patrón de consumo mucho más cauteloso por parte de la población ante la pérdida del poder adquisitivo.
Fuente: Análisis financiero de BBVA Research y TodoRetail | © NoticiasPV Nayarit

