La jefa del Ejecutivo federal turnó el análisis del expediente de la Corte de Nueva York a la Fiscalía General de la República, luego de que una jueza estadounidense advirtiera sobre «pruebas abundantes» contra políticos sinaloenses.
El panorama judicial que envuelve a exfuncionarios y políticos del pacífico mexicano sumó un nuevo deslinde desde la cúpula del gobierno federal. La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, declinó emitir comentarios de fondo en torno a las declaraciones emitidas por la jueza Katherine Polk en los tribunales del distrito de Nueva York, Estados Unidos, quien aseguró contar con una acumulación sustancial de evidencias incriminatorias dentro del expediente penal que involucra al general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros ocho ciudadanos sinaloenses.
Al ser cuestionada por los representantes de los medios de comunicación en su comparecencia de este martes sobre el impacto y las implicaciones de estas indagatorias extranjeras, la mandataria nacional fue tajante al señalar que la evaluación jurídica e institucional de los presuntos nexos delictivos no corresponde a las facultades del Poder Ejecutivo. Sheinbaum Pardo puntualizó de manera reiterada que es competencia única y exclusiva de la Fiscalía General de la República (FGR) el recopilar y analizar dichos elementos de prueba, desestimando calificar el procedimiento judicial como una provocación internacional.
El pronunciamiento ocurre a escasas horas de la comparecencia formal de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien se presentó ante la justicia estadounidense encadenado de extremidades y vistiendo el uniforme de reclusión. El militar retirado, detenido el pasado 11 de mayo en Arizona, se declaró formalmente inocente de cargos graves de conspiración para el tráfico de estupefacientes y posesión de armamento de uso exclusivo, delitos que conllevan una posible pena de cadena perpetua. Ante la magnitud de la causa, la jueza Polk concedió un periodo de 60 días naturales para el desahogo de mociones y procesamiento del grueso de las evidencias, citando a las partes a una nueva audiencia el próximo 4 de agosto de 2026.
Fuente: Comparecencia ante la Corte de Nueva York | © Redacción NoticiasPV

