La Coordinación de Comunicación Social del estado aseguró que no existe ninguna evidencia verificable ni expedientes que respalden el reportaje sobre nexos delictivos.
La administración estatal de Tamaulipas fijó una postura de rechazo absoluto frente a las publicaciones de la prensa internacional que señalan imputaciones contra el jefe del Ejecutivo local. El coordinador de Comunicación Social de la entidad, Gerardo Algarín, afirmó de manera institucional que no existe ningún tipo de prueba o registro oficial que demuestre que el gobernador Américo Villarreal Anaya se encuentre bajo investigación por parte de agencias del gobierno de los Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El vocero tamaulipeco recurrió a sus plataformas digitales para desmentir el reportaje publicado por los periodistas Steve Fisher y Kate Linthicum, advirtiendo que los señalamientos son falsificaciones que intentan sostener acusaciones de extrema gravedad mediante testimonios anónimos y especulaciones, sin presentar un solo documento, expediente o resolución judicial verificable. Sentenció que las insinuaciones y los rumores no pueden transformarse en hechos reales y que la verdad institucional se defiende con base en las evidencias jurídicas.
La controversia escaló luego de difundirse de manera binacional que las autoridades norteamericanas indagan a Villarreal Anaya por supuestas actividades relacionadas con el contrabando y robo de combustible, conocido como «huachicol», lo que presuntamente habría motivado la revocación de su visado ordinario y el condicionamiento de sus cruces fronterizos mediante un esquema de permisos especiales. Este mismo cerco mediático alcanzó al gobernador del estado de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, cuyo equipo también desestimó las acusaciones asegurando que su documentación migratoria se mantiene vigente y en regla.
Fuente: Coordinación de Comunicación Social de Tamaulipas | © Redacción NoticiasPV

