Un informe internacional reveló que el gobierno ruso borra la identidad nacional de más de un millón de menores para enlistarlos en sus filas armadas.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) hizo público un riguroso expediente que evidencia una estrategia gubernamental coordinada por la Federación Rusa para erradicar la identidad de la niñez ucraniana. El documento detalla que un aproximado de 20 mil 610 infantes deportados ilegalmente, sumados a 1.6 millones de alumnos radicados en las zonas ocupadas de Crimea, Donetsk, Luhansk, Jersón y Zaporiyia, son sometidos a un aparato institucional de asimilación ideológica y adiestramiento bélico obligatorio.
Los especialistas internacionales comisionados para la investigación acreditaron que el Kremlin estructuró un sistema que fusiona reformas legislativas, adoctrinamiento escolar y adiestramiento castrense. A partir de los seis años de edad, los menores son forzados a recibir cátedras de propaganda pro-guerra donde se censura el idioma y la historia de Ucrania; a los 13 años inician entrenamientos en tácticas de combate y manejo de drones, mientras que al cumplir la mayoría de edad son integrados de manera formal a la conscripción del ejército ruso bajo mecanismos de coerción familiar que incluyen amenazas de pérdida de la patria potestad.
El desglose del informe de la OSCE exhibe además la colusión de importantes conglomerados comerciales rusos y de corporaciones eclesiásticas en este proceso. Firmas energéticas de control estatal financiaron de forma directa el traslado de miles de jovencitos hacia centros de reeducación ideológica, habilitando campos de tiro en sus propias instalaciones. Paralelamente, la estructura de la Iglesia Ortodoxa Rusa opera como soporte moral del conflicto, catalogando la invasión armada como una cruzada espiritual para justificar la absorción cultural de una generación entera de ucranianos.
Fuente: OSCE / Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania | ©️ Redacción NoticiasPV Nayarit

