Investigaciones neurocientíficas demuestran que el cerebro canino procesa rostros desconocidos clasificando la felicidad, el miedo, la ira y la tristeza.
Un equipo internacional de investigación, liderado por los científicos de origen mexicano Laura V. Cuaya y Raúl Hernández-Pérez en la Universidad de Viena, demostró científicamente que los perros tienen la capacidad biológica de distinguir entre diversas expresiones faciales humanas, detectando estados de felicidad, ira, miedo y tristeza en personas totalmente desconocidas para ellos.
El estudio, publicado en la revista especializada iScience, utilizó imágenes por resonancia magnética no invasivas combinadas con modelos de inteligencia artificial para monitorear la actividad cerebral de caninos mientras observaban fotografías de rostros. Los datos revelaron que la felicidad activa la corteza temporal y el núcleo caudado —áreas asociadas a la cognición y las recompensas—, mientras que los sentimientos negativos activan patrones cerebrales específicos y diferenciados para cada uno.
De acuerdo con los autores —quienes iniciaron la investigación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) antes de colaborar con la Universidad Eötvös Loránd de Hungría—, estos hallazgos comprueban que el perro no solo divide el mundo en estímulos positivos y negativos, sino que ha desarrollado una evolución social única que le permite interpretar el lenguaje no verbal humano para facilitar la convivencia y la cooperación con nuestra especie.
Fuente: Universidad de Viena / Revista iScience | © Redacción NoticiasPV Nayarit









