Informes de inteligencia militar señalan presuntos pactos entre el CJNG y exfuncionarios de alto nivel en Jalisco; el intercambio incluía sobornos y «alertas» sobre operativos federales.
La expansión de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, por 22 estados del país no fue solo producto de la violencia, sino de una sofisticada red de protección institucional. Informes de inteligencia de la Sedena y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) documentan cómo el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tejió complicidades con mandos policiales, militares y figuras políticas para garantizar la impunidad de sus operaciones.
Nexos bajo la lupa
Documentos filtrados por el colectivo Guacamaya apuntan a presuntos enlaces entre el cártel y el gobierno de Jalisco durante la administración de Enrique Alfaro. Las investigaciones refieren que personajes como César Iván Briseño Aguirre habrían fungido como mensajeros entre el capo y actores políticos para pactar el retiro de unidades de la Fuerza Única y el envío de “alertas oportunas” ante posibles operativos federales a cambio de millonarios sobornos.
Narconómina y lujos para mandos
La red de corrupción incluía pagos de hasta 400 mil pesos a mandos militares como «oferta inicial», además de la entrega de propiedades de lujo, como un penthouse en Puerto Vallarta. Las intervenciones telefónicas permitieron identificar que directores operativos de las policías de Zapopan y Guadalajara, así como supervisores de la Comisaría del Estado, formaban parte de este aparato de protección que blindaba los movimientos del «Señor de los Gallos».
Infiltración en seguridad pública
El alcance del CJNG llegó incluso a influir en el nombramiento de titulares de seguridad. El reporte destaca casos como el de Daniel Velasco Ramírez, quien fue removido de la Secretaría de Seguridad Pública tras la aparición de narcomantas que lo vinculaban directamente con el grupo criminal. Con reuniones documentadas en restaurantes de Zapopan entre jefes de plaza y elementos de la Fiscalía y la Policía Federal, queda en evidencia que el dominio del cártel se cimentó sobre una estructura de corrupción que alcanzó niveles municipales, estatales y federales.
Fuente: Revista Proceso / Informes CNI | © Redacción NoticiasPV Nayarit

