Activistas y pobladores exhiben los atropellos del empresario Fernando González Corona, quien tras destruir selva para sus proyectos de lujo, ahora pretende adueñarse de las entradas a la playa.
«¡Entiende, Corona, Los Arcos no se venden!», fue el grito que retumbó durante casi cinco horas sobre la carretera federal 200. Habitantes de Mismaloya, activistas y prestadores de servicios turísticos paralizaron el sur de la ciudad para denunciar una nueva embestida del empresario Fernando González Corona, a quien acusan de utilizar su influencia económica y política para intentar privatizar el acceso al Área Natural Protegida de Los Arcos de Mismaloya.
El historial de un «depredador» de la montaña Fernando González Corona no es un desconocido para el conflicto social en Vallarta. Exalcalde y exdiputado federal por el PAN, y dueño del canal local TV Mar, ha sido señalado históricamente por el uso de sus conexiones con los gobiernos federal, estatal y municipal para expandir su imperio inmobiliario. Su proyecto Garza Blanca es recordado por la comunidad como el símbolo de la destrucción de la montaña en la zona sur, donde se devastaron hectáreas de selva para dar paso a desarrollos de lujo que hoy restringen el paisaje y el libre tránsito.
Durante la manifestación, los quejosos denunciaron que González Corona pretende ahora construir un espigón en la playa, un paso estratégico para un proyecto que busca privatizar la entrada a Los Arcos. Los manifestantes recordaron que, bajo el amparo del exgobernador Enrique Alfaro, el empresario ya logró adueñarse de franjas de la carretera 200 y zonas federales adyacentes a sus hoteles.
Caos en la Carretera 200 y exigencia a Sheinbaum El bloqueo, que inició a las 9:00 horas del miércoles 14 de enero, generó filas kilométricas de vehículos. Cientos de turistas tuvieron que caminar con maletas para intentar llegar al aeropuerto, mientras los inconformes pedían disculpas a través de altavoces: «Una disculpa a los afectados, pero nos hacemos escuchar o nos dejamos vencer».
En una pancarta monumental, los pobladores lanzaron un mensaje directo al Gobierno Federal: “Presidenta Claudia Sheinbaum, Mismaloya la necesita. Usted prometió que las playas son de los mexicanos”, citando el artículo 27 de la Ley de Bienes Nacionales.
La cuestionada postura del Ayuntamiento Al lugar de los hechos acudió el gerente de Territorio y Ciudad Sustentable, Vincent O’Halloran Lepe, quien aunque firmó un compromiso para respaldar el movimiento y gestionar la protección ante la Federación, es visto con desconfianza por activistas. Se le señala de mantener una alianza estrecha con el gremio hotelero y de haber hecho poco por la defensa ambiental real en el municipio.
La lucha de Mismaloya sigue firme contra la gentrificación y la presión inmobiliaria que, encabezada por personajes como González Corona, sigue cerrando los accesos públicos a las playas y devorando la riqueza natural de Puerto Vallarta.
Con información de Lorena Moguel | © Redacción NoticiasPV







