Señalado por la UIF como presunto líder de empresas factureras y vinculado en videos de viajes con familiares de la consejera presidenta, el empresario enfrenta ya una investigación de oficio por parte de la ASF.
En medio de la profunda crisis institucional que sacude al Instituto Nacional Electoral (INE), el nombre de José Alfredo Hernández Casillas se ha convertido en el epicentro de las indagatorias ministeriales y financieras. Empresario dedicado de manera preponderante al suministro de materiales logísticos para procesos electorales —tales como urnas, boletas y mamparas—, Hernández Casillas ha sido ubicado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como la presunta cabeza de un entramado de empresas que habrían simulado competencia en licitaciones públicas, operando bajo esquemas de triangulación de recursos tanto a nivel federal como en los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
El escrutinio público sobre sus actividades comerciales escaló drásticamente tras la difusión de registros y videos en los que se le observa conviviendo cercanamente con familiares de la consejera presidenta Guadalupe Taddei, destacando un viaje a París, Francia, junto a Jorge Francisco Piñeda Taddei. Si bien estas evidencias visuales y los nexos personales no configuran de manera automática un delito por sí mismos, las revelaciones periodísticas y los indicios recabados motivaron la intervención formal de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la cual abrió una investigación de oficio para auditar contratos, proveedores y posibles conflictos de interés.
Mientras tanto, la titular del organismo electoral ha rechazado categóricamente las imputaciones, asegurando que se trata de ataques políticos y descartando rotundamente su separación del cargo.
Fuente: Reportes financieros de la UIF / Indagatorias de la ASF / Archivos periodísticos | © Redacción NoticiasPV

