Las capturas de líderes clave de la organización criminal provocaron la ruptura de pactos territoriales en la Meseta Purépecha; delincuentes desatan balaceras en cinco municipios, plagian a diez personas y emboscan a guardias civiles.
Las estructuras de seguridad en el corazón de Michoacán colapsaron debido a violentas disputas intestinas entre células del narcotráfico. Informes de inteligencia militar y fuentes de seguridad estatal confirmaron que la Meseta Purépecha enfrenta una severa ola de hostilidades que incluye bloqueos carreteros, balaceras e incursiones armadas en al menos cinco municipios. Esta desestabilización responde de forma directa a un violento reacomodo interno en el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), derivado de la exclusión de varios liderazgos locales tras las capturas federales ejecutadas en abril pasado contra Audias Flores Silva, alias “El Jardinero” —perfilado como sucesor de Nemesio Oseguera—, y su operador financiero, César Alejandro N., alias “El Güero Conta”.
La ruptura de los pactos criminales de distribución territorial derivó en agresiones directas contra los pueblos originarios de la sierra. El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) reportó que comandos fuertemente armados emboscaron e interceptaron las barricadas civiles en la comunidad de Acachuén, perteneciente al municipio de Chilchota, cobrando la vida de dos adultos mayores; de igual forma, en la localidad de Sevina, municipio de Nahuatzen, dos agentes de la policía tradicional conocidos como «kuarichas» fueron ejecutados a balazos, lo que provocó la suspensión total de actividades educativas y el atrincheramiento de la población civil ante el temor de nuevas incursiones.
La parálisis carretera y las violaciones a los derechos humanos escalaron de forma crítica tras confirmarse el secuestro masivo de diez comuneros en La Cantera, municipio de Tangamandapio, a manos de células delictivas. El Centro de Comando C5 estatal notificó bloqueos totales e incendios de vehículos en rutas neurálgicas que conectan a Carapan, Zacapu, Jacona, Los Reyes y San Juan Tumbio. Voceros indígenas y autoridades asamblearias recriminaron con severidad al gobernador del estado, Alfredo Ramírez Bedolla, por el incumplimiento crónico de sus acuerdos institucionales, acusándolo de abandonar físicamente las zonas de conflicto, dilatar los procesos de certificación de las rondas comunitarias y dejar desarmadas al 40% de las guardias civiles mientras los cárteles avanzan sobre los recursos naturales y presupuestos ejudales del territorio.
Fuente: Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) | © Redacción NoticiasPV Nayarit

