La sobreoferta de información robada en la «Dark Web» ha desplomado los precios; actualmente, el historial financiero y personal de miles de ciudadanos cuesta lo mismo que una playera oficial de futbol o un vuelo sencillo.
En los mercados clandestinos de la «Deep Web», la privacidad de los usuarios se ha convertido en una mercancía de bajo costo. Expertos de la firma de ciberseguridad ESET revelaron que bases de datos con nombres, correos electrónicos, domicilios y credenciales bancarias de miles de personas se comercializan por apenas 3 mil 500 pesos. Este monto, que en la economía cotidiana equivale a cubrir servicios básicos del hogar, permite a ciberdelincuentes adquirir volúmenes masivos de información para perpetrar fraudes y robos de identidad.
David González, investigador de seguridad informática de ESET, explicó que este abaratamiento se debe a una saturación del mercado ilegal: las filtraciones masivas de los últimos años han generado tal cantidad de datos disponibles que el valor por registro individual se ha desplomado. Los compradores suelen ser otros grupos criminales que fragmentan y reciclan la información para campañas de phishing (mensajes falsos) o estafas financieras, aprovechando que incluso personas con pocos conocimientos técnicos pueden acceder a estos paquetes económicos.
Ante este panorama, especialistas recalcan que la protección de la información no depende solo de las empresas, sino de hábitos preventivos de los internautas. Recomiendan encarecidamente no reutilizar contraseñas, activar la autenticación de dos factores en todas las cuentas y utilizar gestores de claves. Entender que los datos personales se han vuelto un motor de expansión para el cibercrimen es el primer paso para que los usuarios dimensionen el riesgo y refuercen su seguridad digital.
Fuente: Reportes de investigación digital | © Redacción NoticiasPV Nayarit

