El exsnowboarder que representó a Canadá en 2002 terminó liderando una red de tráfico de cocaína vinculada al Cártel de Sinaloa; el FBI ofrecía 15 mdd por su captura.
La historia de Ryan James Wedding es la de un drástico descenso desde la gloria deportiva hasta las sombras del crimen organizado. El exatleta, que en 2002 se deslizaba por las montañas de Salt Lake City representando a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno, fue detenido este viernes en México, consolidándose como uno de los objetivos prioritarios del FBI, que lo comparaba con figuras como Pablo Escobar.
Apodado como «El Jefe» o «El Toro», Wedding pasó de la disciplina olímpica a coordinar el tráfico de toneladas de cocaína desde Colombia y México hacia Norteamérica. Su base de operaciones se estableció en territorio mexicano, donde encontró refugio durante años mientras era buscado por cargos de narcotráfico y múltiples homicidios.
El origen de un criminal
Tras un discreto lugar 24 en los Juegos Olímpicos, Wedding regresó a Vancouver. Su primer contacto con el mundo delictivo ocurrió mientras trabajaba como portero en clubes nocturnos. Aunque en 2006 fue arrestado por cultivo de marihuana, su verdadera inmersión en el narco ocurrió tras pasar cuatro años en prisión en 2008, luego de intentar comprar cocaína a un agente encubierto.
En la cárcel, Wedding tejió las alianzas necesarias para que, al recuperar su libertad, lograra consolidar un pacto con el Cártel de Sinaloa. Esta unión le permitió mover cantidades industriales de droga, utilizando a México como el centro logístico de su organización violenta.
El cerco final
La captura de Wedding no fue obra de la casualidad, sino de un cerco coordinado entre México y Estados Unidos que se intensificó en noviembre de 2025. Las autoridades golpearon sus finanzas sancionando a operadores clave como:
Edgar Aaron Vázquez Alvarado, alias «El General»: Presunto exfuncionario policial que brindaba logística y protección.
Miryam Andrea Castillo: Su esposa, señalada por el blanqueo de capitales junto a empresarios de Canadá e Italia.
Con estas sanciones y la presión operativa, el exatleta olímpico finalmente fue cercado y entregado a la justicia estadounidense, poniendo fin a una carrera criminal que lo llevó de las montañas nevadas a las celdas de alta seguridad.
Fuente: Agencias Nacionales | © Redacción NoticiasPV








