Especialistas de la Casa Blanca sugieren al mandatario estadounidense cambiar sus hábitos alimenticios y realizar actividad física para reducir riesgos de salud.
Informes médicos recientes han encendido las alarmas sobre el estado físico del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras confirmarse un incremento superior a los 10 kilogramos en su peso corporal durante los últimos tres años, situándolo al borde de los parámetros clínicos considerados como obesidad.
De acuerdo con registros oficiales, en 2023 el mandatario reportaba un peso de 215 libras (97.5 kilos) durante su proceso legal en Georgia. Sin embargo, evaluaciones médicas posteriores registraron un incremento hasta las 238 libras (107.9 kilos), lo que representa un aumento de 10.4 kilos. Dado su tamaño de 1.90 metros de estatura, el mandatario se ubica a menos de un kilogramo de rebasar el umbral técnico de obesidad.
A este panorama se suman observaciones recientes sobre moretones en sus manos e hinchazón en los tobillos, situaciones que han derivado en recomendaciones explícitas por parte de los médicos de la Casa Blanca para modificar su dieta basada en comida rápida e incorporar rutinas de ejercicio constante.
Pese a las advertencias de los especialistas en salud, voceros de la Casa Blanca sostuvieron que el presidente mantiene niveles óptimos de energía, agilidad mental y resistencia física para cumplir con su agenda diaria, destacando además la práctica habitual de golf durante los fines de semana.
Fuente: The Washington Post / Casa Blanca | © Redacción NoticiasPV

